Actitudes positivas hacia el niño

Hablamos de poner límites respetuosos a nuestros hijos, unos de los problemas principales de todas las madres.

 Los  límites respetuosos son  actitudes positivas hacia uno mismo y hacia los seres vivos a su alrededor.

Claramente, si queremos enseñar a nuestros hijos a vivir en el respeto, debemos ser nosotras las primeras en demostrar respeto a nuestros hijo con unas actitudes positivas hacia el niño.

Pero, ¿ cuáles son las actitudes positivas hacia el niño?

¿De qué manera demostramos a nuestros hijos nuestro respeto en el día a día?

En el post Mi hijo rompe todo empecé a hablar de las actitudes positivas hacia el niño en la frase “… es esencial estar al lado del niño pero sin juzgar, simplemente estar presentes, sin impedir ni animar su actividad.”

Enseñaremos a nuestros hijos el respeto, demostrando al niño que estamos a su lado pero que no le juzgaremos.

Permitiremos a nuestros hijos tener su propria libertad individual sin influenciarle con nuestros juicios.

En un entorno preparado, dejaremos que el niño tenga su libertad para actuar, para experimentar por si solo las consecuencias de sus actos.

Como madres conscientes, respetaremos nuestros hijos y su propria libertad individual en los pequeños actos cotidianos para enseñar a los niños a pensar por si mismo, a crearse por si solo una idea de las cosas que están a su alrededor.

Actitudes positivas hacia el niño quiere decir no juzgar los actos de nuestros hijos: ni impedir, ni animar.

Actitudes positivas hacia el niño quiere decir no impedir al niño hacer determinados actos en el entorno preparado y de otro lado, quiere decir, no animar al niño a hacer determinados actos.

Una vez más, nos ayuda el libro Libertad y limites Amor y respeto de Rebeca Wild donde la educadora infantil nos regala esta valiosa enseñanza

cuando los límites sirven para restringir la libertad personal, en lugar de un respeto autentico y de un sentido común provocan una reacción contraria que degenera con facilidad en una falta de consideración por un entorno cultural”.

Actitudes positivas hacia el niño quiere decir permitir a nuestros hijos desarrollar su propria libertad personal en el entorno preparado.

Actitudes positivas hacia el niño quiere decir respetar para enseñar el respeto, para vivir en el respeto, para criar una personas positivas.

Poner límites respetuosos a nuestros hijos, enseñar el respeto, en primer lugar respetando a los niños, nos lleva a tener con ellos unas actitudes que permiten desarrollar a nuestros hijos su propria libertad personal en el entorno preparado.

Las actitudes positivas permiten al niño desarrollar su fantasía y independencia de manera autónoma y de consecuencia permiten a nuestros hijos tener un desarrollo físico-psicológico adecuado a sus procesos vitales.

En el libro Libertad y límites Amor y respeto de Rebeca Wild hay dos ejemplos para que puedas comprender mejor.

Si de un lado la educadora infantil nos habla de un niño de 13 años que ha sido pegado por tocar un dvd, del otro nos explica el caso del padre voluntarioso que explica a su hijos de 24 meses como funciona la misma maquina.

Las dos actitudes son irrespetuosas.

La primera de manera clara para todas las madres, enseñando a nuestros hijos la violencia sólo podemos crecer personas violentas.

Pero también la segunda actitud es irrespetuosa, el papá voluntarioso no está haciendo algo positivo para su hijito, sino que está animándole a hacer algo demasiado complejo para su edad, empujándole con sus juicios y “ayuda” hacia un conocimiento aún demasiado difícil para el niño.

Es importante entonces tener respeto a los procesos vitales del niño.

Muy a menudo las madres actúan de dos diferentes maneras hacia sus hijos, si de un lado impiden al niño tocar cosas que ya puede controlar por si solos, bloqueando el desarrollo de su fantasía, del otro lado, hacen al niño cosas que él podría hacer por si mismo, bloqueando el desarrollo de su independencia.

La educadora infantil Rebeca Wild, una vez más, nos regala una frase preciosa

“El respeto a los procesos vitales se convierte por tanto en la base de nuestro amor por el niño”

Si permitimos a nuestros hijos tener su propria libertad, experimentar en el entorno preparado sin juzgar, sin impedir ni animar, simplemente dejando el niño libre de actuar, claramente enseñando a nuestros hijos unos límites respetuosos  de veras seremos respetuosos con el pequeño, de veras le demostraremos nuestro amor respetando sus procesos vitales.

De esta manera, el niño “reclamará apoyo del exterior cuando realmente no pueda seguir avanzando por si solo” (Rebeca Wild).

Y, como madres respetuosas, nuestros hijos nos encontraran allí cuando realmente necesiten nuestra ayuda para seguir avanzando en su desarrollo, como madres naturales estaremos al lado de nuestros hijos, protegiéndole con nuestra presencia y prodigéndoles nuestras atenciones cuando realmente lo necesitan.

Actitudes positivas hacia el niño quiere decir permitir a nuestros hijos tener un desarrollo físico-psicológico adecuado a su edad.

Las actitudes positivas hacia el niño nos permitirán conocer a nuestro hijos, comprender su fase de desarrollo y respetarla, ayudarle en los momentos de verdadera necesidad y permitir el desarrollo de su fantasía y independencia.

De esta manera creceremos unos hijos felices y positivos, personas repsetuosas con ellos mismos y los demás, y de otro lado, crecermos como madres y como personas viviendo nuestros día a día en el respeto.

 

 

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