¿Soy mala si no me gustan las princesas?

Sé que el título de este post te ha llamado la atención, y a mí también me llamó la atención esta pregunta que me hizo mi hija, hace ya 5 años.

Ya la había vista venir del cole pensativa pero decidí esperar a ver si confiaba en mí y me decía lo que la preocupaba.

Vino fuera a la mañana, mientras bajábamos a la parada del bus, pisando charquitos de agua y hojas secas.

 

¿Soy mala si no me gustan las princesas? 

 

Y yo vi una niña, mi niña, apartada de su grupo de amigas porque, claro …. a ella no le gustan las princesas.

La vi jugando sola.

La vi sin entender que había hecho mal para que la apartaran si lo que ella sentía, lo que para las demás eran tan importante,  era sólo que no le gustaban las princesas. 

Vi todo esto pero tuve que manejárlo desde fuera, desde los ejemplos sencillos que los niños de 4 años entienden.

No, no eres mala si no te gustan las princesas, a cada uno le gusta lo que le gusta y no es malo por ello. A mí me gusta el ajo, verdad? – su carita pensativa y haciendo sí con la cabeza – a ti no, verdad? – cara de asquillo – y soy más mala porque me gusta el ajo? o tú eres más buena porque no te gusta? – su cara iluminándose – o al revés? – mi sonrisa, la suya.

Ha entendido, no es mala para que le gustan las princesas, a cada uno le gusta lo que le gusta y no es malo por ello. 

 
 

Han pasado 5 años y esa niñita ha perdido la cara regordecha, ha crecido hasta llegar casi a mi altura y se ha estilizado.

Y ha tan interiorizado el hecho de que a cada uno le gusta lo que le gusta que cuando alguien le dice que le debería gustar algo que no le gusta o al revés, levanta los hombros y sonríe, como apreciando el chiste, y sigue haciendo lo que le da la gana.

Evita juntarse con grupos de niñas que las juzgan o juzgan a los demás .. simplemente porque le da fatiga, no entiende como ellas no puedan entender y no quiere explicarlo porque sabe que no van a entender, por otro lado ella misma no va a meterse a juzgar a los demás … porque ella sabe quién es y por tanto respeta a los demás.

Sabe lo que le gusta y lo que no le gusta y se quiere exactamente como es … no va a cambiar por ser de las que juzgan, por estar integrada, no le merece la pena, no le ve sentido ninguno.

Sin embargo, si hay una compañera rezagada, una compañera de etnia gitana o extranjera que no sabe hablar castellano bien y no se sabe comunicar, ambos casos ejemplos que ha vivido en la clase, se acerca a ellas, las invita a jugar con su sonrisa honesta, las coge de la mano, las ayuda …

Y si ellas quieren jugar a princesas … ella juega con ellas … porque aunque a ella no le gustan … a su amiga sí y por que su amiga esté contenta ella juega a princesas. 

 
 

El otro día, después de la conferencia del programa Tiempo Femenino, con Azucena Caballero, hablábamos sobre los resultados de la crianza con apego, ella con el gran orgullo de ver su hijo ser admitido en uno de mejores conservatorios del mundo … y nosotras alegrándonos y pensando en los resultados de nuestros hijos, de nuestra crianza, tirando sumas empujadas por su entusiasmo.

Por esto me vino a la mente este episodio que comparto contigo porque el resultado de mi crianza con apego es mi hija, con casi 10 años: segura de si misma y que se respeta a si misma y  convencida de quién es … y con una empatía tan grande que no cabe en una niña tan pequeña, que brota de su sonrisa y de su mirada honesta.

sonrisa

Sé que esa marca de agua le afea la carita pero quiero estar segura compartiendo sus fotos en la red. Sé que entiendes 🙂 .

 

Y sí, la crianza con apego DA resultados, aunque podamos estar agotadas por toda esta entrega que nos piden cada día por años, especialmente los primeros.

La crianza con apego hace que una niña de menos de 5 años si sienta segura de pedir a su madre sobre algo que la angustia.

El vínculo hace que ella me crea a mí antes que a todos porque sabe que yo siempre le voy a decir la verdad y siempre voy a querer lo mejor para ella. 

El respeto hace que se sienta segura de ella misma, que sepa quién es y se respete, si no quiere jugar con algunas niñas … levanta los hombros y a otra cosa.

El cariño hace que aprenda a prodigar cariño, a mirar a los ojos a las niñas dejadas a un lado  y a saber como están, a llevarlas en pocos minutos a correr y a sonreír.

 

La crianza con apego DA  resultados.

 

GRANDES resultados porque nuestros hijos son GRANDES PERSONAS.

 

 

 

 

Lo que enseña el arroz con leche a una niña de 9 años

Hace unos días mi hija quería hacer arroz con leche … vale, me confieso … yo no sé hacer 🙂

Así que ella sola, con mi ayuda sólo para encender los fogones, ha hecho el arroz con leche que ves en la foto.

 

arroz con leche

 

En lugar que poner el arroz a cocinar en leche desde el principio de cocción ha preferido cocinarlo con agua hasta que estaba casi al diente y luego pasarlo a una olla con leche hirviendo con limón y canela.

El resultado estaba buenisimo 🙂

 

¿Y qué le ha enseñado a mi hija hacer este arroz con leche?

¿Sólo la receta para hacerla a sus hijos cuando sea mamá?

No, absolutamente no.

 

Cocinar ese arroz con leche, según su PROPIA IDEA, y que NADIE le haya dicho que lo estaba haciendo mal,  la ha ayudado a DESCUBRIR QUIEN ES EN REALIDAD.

 

La ha ayudado a quererse a si misma

a comprender que sus ideas son buenas

que sus manos saben hacer las cosas que su mente piensa

que es una persona valiosa

y que en su entorno es aceptada por lo que es. 

 

Si tú hijo es grande,  lo dejas inventar recetas?

 

 

 

Fomenta la lectura :D

leyendo

 

 

Si TÚ lees, tus hijos leen.

 

 

 

 

 

5 ideas que te hacen la vida con niños más fácil

¿Te gustaría ayudar a tus niños a ser más autónomos?

Soy fan de las ideas y de la creatividad de la gente presente en internet.

Pinterest es una fuente inagotable de esta creatividad, así que bicheando un poco por internet he encontrado estos tips que nos pueden ayudar haciendo el día a día más fácil para nuestros pequeños.

Son pequeñas cosas pero a mi me han parecido grandes ideas.

– Esta idea es genial, los niños practican con las tijeras desarrollando la psicomotricidad fina, los papeles caen dentro del bol y es más fácil a la hora de recoger y limpiar.

ideas vida más fácil con niños 1www.notimeforflashcards.com

– Cuando les pique el gusanillo es un buen recurso usar la cubitera para poner fruta variada, galletas, pasas o cualquier snack saludable al alcance de nuestros pequeños para que puedan ir picoteando.

ideas vida más fácil con niños 2

www.jenniferbishopdesign.com

-Con esta simple idea les podemos ayudara saber cuanta cantidad de papel higiénico deben ir cogiendo cada vez.

ideas vida más fácil con niños 3

www.amandathevirtuouswife.com

– Ahora con el verano apetece una guerra de globos para refrescarse y pasarlo genial. Llenar los globos de agua así será más fácil para ellos.

ideas vida más fácil con niños 4

finditmakeitloveit.com

– Unas pegatinas dentro de los zapatos facilitan la tarea de colocarlos en el pie correcto.

ideas vida más fácil con niños 5www.onecreativehousewife.com

Espero que te hayan resultado interesantes.

Yo seguiré buscando y compartiendo contigo más ideas como estas.

Un abrazo.

Gloria Miravalls

firma Gloria Miravalls

 

 

 

 

 

 

 

 

 

http://www.jugarcreceramar.com/

 

 

 

 

Con un corcho y unas chinchetas aprendes colores, números y letras

Muchas veces cuando me planto delante del ordenador para contarte actividades para tus hijos tengo la mente como el papel, en blanco. Aunque no te lo creas, no soy una fuente inagotable de ideas (¡ojalá!) y aunque en la red hay muchas actividades, me gusta haberlas disfrutado con mis hijos para contarte mi experiencia. Y me pasa como a ti, que soy madre y no tengo mucho tiempo en el día a día para preparar una actividad.

Afortunadamente, mi hijo de 5 años es una fuente de ideas excepcional. Yo puedo estar doblando la ropa, por ejemplo, y él sólo elige algo entre todo el material que tengo amontonado en estanterías y se pone a jugar. La última vez eligió un salvamantel de corcho con unas chinchetas (es un material preparado para facilitar la memorización de las tablas de multiplicar) pero él lo usó para otra cosa y es lo que quiero compartir contigo en este artículo.

En la imagen puedes ver el material que eligió mi hijo.

Corcho y chinchetas

No tiene que ser exactamente este material, puedes utilizar:

  • un tablón de corcho rectangular de los que usamos para colgar notas
  • un trozo de cartón más o menos grueso y grande, como los de las cajas que se utilizan en el envío de paquetes
  • si tienes en casa, el corcho blanco para proteger lo que va dentro de las cajas
  • bandejas de polispan de las que utilizan en la frutería, por ejemplo
  • cartón pluma
  • en general, cualquier material sobre el que se puedan clavar las chinchetas fácilmente

Lo primero que hizo fue quitar todas la chinchetas de su sitio, las clasificó por colores, y luego las puso nuevamente en el corcho. Con esta actividad tan sencilla está reforzando el pensamiento lógico, fijándose en una cualidad de los objetos para clasificarlos, desde el estilo de aprendizaje visual y kinestésico. Para incorporar la parte auditiva en esta actividad, simplemente nombra el color.

Mi hijo ya reconoce perfectamente los colores pero le sigue gustando clasificar los objetos por de esta forma. Para que tu hijo juegue a aprender los colores te aconsejo que hagas unas etiquetas en tres partes Montessori de los colores como las que te muestro en la imagen.

Etiquetas en tres partes Montessori de los colores

Como trabajar con las etiquetas en 3 partes Montessori

Puedes empezar de la forma más sencilla, con la etiqueta (3) que contiene sólo el color del objeto.

Aprendizaje de los colores de forma visual, auditiva y kinestésica con la etiqueta color

Si ya reconoces letras y va leyendo poco a poco, puedes cambiar la etiqueta (3) por la etiqueta (4) que es la que contiene el nombre del color.

Aprendizaje de los colores de forma visual, auditiva y kinestésica con el nombre

La etiqueta (1) la puedes utilizar de dos formas. La primera igual que en los casos anteriores para que vaya asociando el color con su nombre.

Aprendizaje de los colores de forma visual, auditiva y kinestésica con el nombre y el color

Pero también puedes utilizar la etiqueta (1) como etiqueta de control para que tu hijo juegue él solo a esta actividad con la etiqueta que tiene el nombre del color, la etiqueta (4), y se autocorrija al finalizar la actividad comparando la etiqueta del nombre, la (4), con la que tiene el nombre y el color, la (1).

Esta forma de aprender, con materiales autocorrectivos, es la mejor porque:

  • le permite al niño realizar a él solo la actividad fomentando su autonomía
  • respeta su ritmo de aprendizaje porque él decide cuántas veces repetir la actividad
  • le permite evaluarse a sí mismo y no depender de un adulto, por lo que refuerza su autoestima al no oír comentarios externos como “lo has hecho mal”.

Después de clasificar las chinchetas por colores, las quitó del corcho y las colocó nuevamente. Yo le veía y parecía que no seguía un orden pero, cuando acabó, me enseñó todo orgulloso su trabajo.

– Mamá, mira. ¿Qué es?

– Mmmm. Parece una letra, ¿no?

– ¡Que noooo! Es un 4.

– ¡Anda! ¿Haces otro a ver si lo adivino?

Aprendizaje visual, auditivo y kinestésico de los números con chinchetas

Así estuvimos jugando un buen rato. De esta forma estuvo aprendiendo a escribir los números del 0 al 9 de una forma visual y kinestésica. La parte auditiva era la propia adivinanza 😉

Cuando se cansó de escribir números, le propuse que escribiera letras. Así, con un mismo material también reforzó la lectoescritura de forma visual, auditiva y kinestésica.

Aprendizaje visual, auditivo y kinestésico de las letras con chinchetas

¿Qué pasa si tu hijo no conoce los números o las letras y no sabe escribirlos? Puedes ayudarle escribiendo el número o la letra con rotulador en el corcho (o en el material que has elegido). En esta forma de jugar es mejor que utilices el cartón en vez de el corcho para poder reciclar el corcho en otras actividades.

Con el número o la letra ya trazada, le explicas que tiene que colocar las chinchetas sobre la línea o hacer agujeros con un punzón para escolares y, de una forma tan sencilla, tienes una actividad visual y kinestésica de lectoescritura de números y letras. Si nombras la letra o el número a medida que pica con las chinchetas o el punzón, conectas con el estilo de aprendizaje auditivo.

¿Vas a jugar con tu hijo y a aprender los colores, los números y las letras respetando su estilo de aprendizaje, ya sea visual, auditivo o kinestésico?

¿Qué más actividades se te ocurren con estos materiales (corcho, cartón, chinchetas, punzón, etc.)? ¡Escribe tus ideas en los comentarios!

Diana Lopez Soy Diana López Merinero, madre de dos niños y emprendedora.

Investigo sobre las distintas formas de aprender de cada persona y aplico este conocimiento al área de la educación. Ayudo a las familias que quieren mejorar el rendimiento de sus hijos en el colegio, proporcionando pautas y herramientas para conseguirlo, respetando siempre las características individuales del niño, su desarrollo cognitivo y su ritmo de aprendizaje.

 

Puedes encontrarme en mi página ActividadesMultisensoriales.com, en Facebook, en Twitter, en Google+ y en Pinterest.

¿Qué necesita mi hijo para aprender matemáticas?

Y si es de forma divertida, mejor…

Esa es la pregunta más escuchada  desde que comencé a impartir clases.

A las madres y  a los profesores (sobre todo de primaria), a veces, nos trae dolores de cabeza el pensar como hacemos para que mi hijo, mi alumno, etc… entienda tal concepto matemático, tal expresión o simplemente el concepto de decenas y unidades.

¡¡No es fácil!! 

Nosotros ya tenemos ese concepto muy, muy asimilado y es fácil verlo desde nuestro punto de vista, pero para unos peques que están empezando a abrirse puerta en el mundo tan fascinante de las matemáticas, es cuestión de paciencia y utilizar los materiales adecuados.

¿Estarás de acuerdo conmigo en una cosa, verdad? 

Si tu hijo lleva toda la tarde haciendo sumas con llevadas en una hoja de papel y aún no ha tenido una bien completamente, da igual que siga delante de la libreta o del cuadernillo dos horas más, quiere decir que el concepto no lo ha entendido. Necesitarás otro material u otra forma de explicarle las sumas con llevadas (como cualquier tema matemático) para que pueda entenderlo sin dificultad.

No hay una fórmula mágica, ni una varita que haga que tal material o tal explicación es la perfecta para entender las matemáticas.

¡¡¡Noooo!!!

Por eso, hay que encontrar de que manera tu hijo entiende mejor la operación matemática que tiene que aprender en el colegio. Y la mejor forma que aprende un niño es JUGANDO, no es la mejor forma, me equivoco, es su forma. Los niños todo, todo lo aprenden mediante el juego, pues vamos a utilizarlo como método educativo.

¡¡¡Qué maravilla, Noelia!!! ¿Pero y cómo juego con mis hijos a repasar las matemáticas?

Pues muy sencillo, primero, antes de nada, RELÁJATE, tal como lo lees, es muy importante que entiendas que tu hijo tiene un ritmo para aprender y una capacidad para entender las cosas, y te tienes que adaptar a ese ritmo y esa capacidad. Si tu hijo aún no está preparado para hacer sumas, no lo hará. Lo que si puedes hacer, es estimular sus ganas de aprender.

El primer material manipulativo del que te voy a hablar hoy son las REGLETAS DE CUISINAIRE.

¿Quéeeeeeee?, jajajajajaja… ¡¡es difícil de nombrar ehh!!

 

 

regletas de cuisinaire

 

 

 

Pues verás, estas regletas son unos listones de madera o plástico de 1 centímetro cuadrado y cada color de la regleta representa una longitud y un número.

 

 

regletas

 

 

 

 

Este material lo pueden usar niños desde los 2 años hasta los 15, y además sirve para aprender a hacer todas las operaciones matemáticas básicas y no tan básicas, geometría, simetría, y un largo etcétera, porque seguro que la imaginación de tu hijo le llevará a aprender mucho más.

Los niños son los protagonistas de su proceso de aprendizaje, se sienten seguros de lo que hacen, relacionan hipótesis, se autocorrigen, exteriorizan sus conocimientos y aprenden a través de su propia experiencia “aprenden haciendo y jugando.

 

¿Qué le puede aportar a mi hijo este material?

 

Son muchos los beneficios que tiene para tu hijo trabajar con este material:

  1. Mediante el juego libre con este material desarrollarán su creatividad e imaginación.
  2. Los niños que trabajan con regletas de Cuisenaire son niños que a partir de un buen trabajo  se están apropiando de su aprendizaje y no de los temas impuestos por un currículo y por cumplir con unos contenidos.
  3. Los niños adquieren la habilidad del cálculo matemático y facilidad en la resolución de problemas de la vida diaria.
  4. Los estudiantes más grandes, entenderán las fracciones y divisiones sin ningún dolor de cabeza
  5. Aprenderán la numeración y descomposición sin darse cuenta.

 

Es maravilloso, os lo recomiendo 100%, observar a tu hijo jugar con este material de manera libre, sin consignas ni órdenes y ver la capacidad de “crear aprendizaje” y de como ellos mismos se construyen sus propias bases del autoconocimiento, del acierto-error. Además, al jugar con este material de manera libre, les hace ver que el error no es “malo”, el error nos enseña, y así aprenden.

 

Os cuento una anécdota, en mi casa tenemos un rincón matemático y en él, por supuesto están las regletas de cuisinaire, pues bien; como ahora estamos preparando el curso sobre Regletas, mi compañera Deheni y yo, pues la tengo un poco más a mano de lo normal. Pues anoche, mientras yo leía unos cuantos correos pendientes y ponía al día mi bandeja de correos sentada en el sofá, mis hijos apagaron la tele, cogieron la caja de las regletas y las utilizaron para bordear con ellas la mesa del salón. Yo me quedé mirando y observándoles, no le di pautas ni consignas, no interrumpí su forma de jugar y de aprender, simplemente me relajé.

Fue maravilloso lo que aprendí viéndoles jugar.

Primero, la cooperación entre los dos hermanos, se escuchaba:

– Laura, dame un dos que me falta para esta esquina.

– Pablo, dame un cinco.

Segundo, cuando acabaron de bordear, me dijeron maravillados:

– Mamá, la mesa es un rectángulo. (Me encantó verles las caras de asombro, y pensar que la mesa lleva ahí desde que nacieron, jajajajaja)

Tercero, contaron, sumaron y vieron cuanto medía la mesa por el número de regletas que tenía.

– Mamá, este lado de la mesa mide 112 regletas, jajajajaja…. (contó de 10 en 10 todas las regletas naranjas que componía el borde de la mesa)

¿Quién era yo para meterme en su juego? ¿Quién era yo para dificultar su aprendizaje?

Ayer simplemente fue una guía, una observadora y ellos fueron “parte de su aprendizaje”

Ayer simplemente disfruté.

 

 

bordeando con regletas

 

 

 

 

Una cosa también muy importante, que no puedo acabar el artículo sin decirte, es que ellos también me imitan:

Cuando a lo mejor están muy nerviosos, enfadados, viendo mucha tele, yo cojo la caja de regletas sin decir nada, la vuelco en el suelo toda entera (el ruido es espantoso, jajajaja) y empiezo a inventar, jugar, etc… y rápidamente, ellos apagan la tele, dejan de discutir y se tiran al suelo conmigo y a partir de ahí, todo es aprendizaje.

Así que si tú quieres SENTIR ESA SENSACIÓN y saber cómo puedes utilizar las regletas en casa y cómo puedes jugar con ellas para aprender todo lo relacionado con las matemáticas, te digo que tenemos un curso en el que te lo explicamos todo, todo, con fotos, imprimibles, y sobre todo mucho cariño y experiencia que nos dan nuestros alumnos e hijos.

Tenemos un sorteo para conseguir este curso, si quieres saber más, te dejo el enlace.

 

Dentro de 15 días te contaré mi experiencia en casa con otros de mis materiales manipulativos del rincón matemático.

 

Noelia BernalSoy Noelia Bernal Marquez, autora y directora de “Deberes en Familia”. Madre de dos hijos. Trabajo prestando un apoyo extraescolar a aquellos niños que necesitan un refuerzo en sus estudios, a los que necesitan re-aprender algunos conceptos de manera divertida o simplemente acompañando a los que necesitan compañía para realizar sus deberes. Trabajo con padres que necesitan pautas para ayudar a sus hijos en sus estudios y con profesores que quieren ideas de actividades divertidas para trabajar en el aula. Mi gran pasión es la educación, de aquí nace esta web, hecha con mucho cariño para ayudar a todas las personas que quieren trabajar el aprendizaje de manera divertido y creativo. Me podéis encontrar en la web de Deberes en Familia, en FacebookTwitter, Pinterest y Google +

Creando veo-veo historias

Me gusta adaptar actividades que he visto en otros blogs a los gustos de mis hijos, o juntar ideas que descubro mientras deambulo por la red, tomar un poco de allí y de allá, probar el resultado, cambiar lo que no les convence… Al final, es como elaborar una buena comida, ¿no crees?

En el tema de la diversión y el aprendizaje me considero el equivalente a una persona <<cocinillas>>, una de esas personas que disfrutan realmente de lo que están preparando en la cocina y del resultado. Es un proceso con unas cuantas fases, en el que la imaginación y la creatividad intervienen y mucho. No me gusta mucho cocinar, la verdad, yo soy de las personas que siguen una receta paso a paso y sin saltarme ninguno para que el resultado sea comestible. En cambio, los <<cocinillas>> hacen maravillas con una simple receta: cambian algunos ingredientes para probar nuevos sabores, lo hacen al horno en vez de a la plancha (es un ejemplo), le añaden otro acompañamiento, lo decoran de otra forma… Y saben disfrutar de cada paso.

En este caso he preparado una actividad “cocinilla”, he juntado unas cuantas ideas para que los niños de 3 a 8 años jueguen y aprendan las letras, estimulen la concentración y la imaginación, practiquen la escritura creativa y refuercen la expresión oral y la lateralidad. La actividad se llama “Creando veo-veo historias” y es adecuada para todos los estilos de aprendizaje (visual, auditivo y kinestésico).

Materiales que necesitas:

  • Trozos de cartón. Los puedes conseguir recortando las cajas de cereales.
  • Tijeras
  • Cinta de carrocero
  • Lápiz

Materiales para crear veo-veo historias

La actividad se basa en el juego del veo-veo clásico y es preferible que el primer jugador seas tú para que tus hijos vean cómo se juega.

– Veo, veo.

– ¿Qué ves?

– Una cosita.

– ¿Y qué cosita es?

– Empieza, empieza por… “m” (con niños pequeños de 3 a 5 años es conveniente que digas el sonido de la letra en vez de su nombre; es decir, que digas “mmm” en vez de “eme”) (aprendizaje auditivo de las letras)

Corta un trozo pequeño de cinta de carrocero y pégala en el extremo superior izquierda del cartón. Es conveniente pegarlo en ese sitio para trabajar la lateralidad (te indico cómo más adelante). Escribe en ese trozo “m”.

Ahora, por cada palabra que diga otro jugador intentando adivinar la que has pensado, se corta un trozo de cinta de carrocero y se pega a continuación de la anterior hasta llegar al extremo derecho del cartón. Cuando ya no quepa un nuevo trozo, se pega en la segunda fila del extremo izquierdo. De esta forma refuerzas la lateralidad porque trabajas la idea de que se escribe de izquierda a derecha y de arriba a abajo.

El jugador que dice la palabra la escribe en la cinta de carrocero. Con esto, estás reforzando la lectoescritura en niños auditivos (dicen la palabra), visuales (la ven escrita) y kinestésicos (la trazan).

Si algún jugador no sabe escribir o no conoce todas las letras de la palabra, ayúdale tú: puedes escribir la palabra en un folio aparte y que él la copie, o podéis formar juntos la palabra con un alfabeto de madera o magnético o con el alfabeto móvil Montessori y tú la escribes en la cinta de carrocero, etc.

El juego sigue hasta que un jugador adivina la palabra que has pensado. Y será el último trozo de cinta de carrocero que se pega en el cartón.

Ahora volved a jugar varias rondas, procurando que todos los niños que participan hayan pensado una palabra. Jugad todas las veces que queráis pero no tires las tarjetas de cartón porque os van a servir para seguir jugando.

Jugando a crear veo-veo historias

Te propongo una segunda actividad para jugar con las palabras de las tarjetas de cartón. Puedes optar por escoger únicamente las palabras adivinadas (las últimas escritas en cada tarjeta) o todas las palabras que habéis ido diciendo para averiguar la palabra pensada.

Para que sea más fácil jugar, escribe cada palabra de forma separada en una tarjeta. Si tenéis muchas tarjetas, las puedes dividir en grupos para jugar varias veces. O si hay muchos jugadores, repartir un grupo de tarjetas a cada uno. También podéis formar equipos de 2-3 jugadores para esta actividad.

Con cada grupo de tarjetas, colócalas sobre una superficie (la mesa, el suelo) de forma desordenada. El juego consiste en que cada jugador/equipo invente una historia con las palabras de las tarjetas (escritura creativa). Puedes dibujar también la imagen que corresponde a cada palabra para facilitar el juego a los niños de 3 a 5 años.

Por ejemplo, con las siguientes palabras

Palabras e imágenes para crear veo-veo historias

se puede jugar de varias formas:

  • Cada jugador/equipo piensa y escribe su propia historia en la que aparecen esas palabras y, por turnos, la cuenta a los demás (expresión oral).

Para el primer grupo de palabras, por ejemplo:

Estaba sentado en el sofá comiendo una manzana para merendar. En la tele salía un coche y esquivaba un árbol para no chocarse.

Si los niños son pequeños ayúdales tú y creáis un cuento con pictogramas. Tú escribes las frases y ellos pegan en el sitio adecuado las imágenes.

A los chicos mayores puedes proponerles que dibujen la historia como en un cómic, mezclando ilustraciones con textos.

  • Jugáis todos con todos. El primer jugador/equipo dice una frase en la que aparezca la primera palabra; el segundo jugador/equipo, otra frase con la segunda palabra; etc.

Primer jugador/equipo: Estaba sentado en el sofá.

Segundo jugador/equipo: La farola de la calle no se encendió.

Primer jugador/equipo: Mi merienda es una manzana.

Segundo jugador/equipo: El césped estaba mojado porque habían regado.

Etc.

Habéis escrito muchas frases con la que tenéis que escribir la historia. La historia la podéis escribir, dibujar o hacer un cómic como antes.

No hace falta que las frases aparezcan en el orden en el que las habéis dicho y escrito, aunque es lo más natural y es lo que van a hacer los niños. Así
que explícales este dato, que las frases pueden colocarlas en cualquier orden.

Po último, te propongo la tercera actividad para reforzar la expresión oral, la memoria visual, la imaginación y reconocer y cumplir las normas “atípicas” de un juego. Se elige un jugador que se coloca en el centro. El resto de los jugadores eligen una de las tarjetas al azar y la pegan con cinta de carrocero a la espalda de este jugador.

El juego consiste en que el jugador del centro debe adivinar la palabra de su espalda haciendo preguntas a los otros jugadores pero sólo pueden responder “sí” o “no” a las preguntas y con mímica. Lo más fácil para empezar este juego es empezar a preguntar por cosas generales para ir delimitando poco a poco. Por ejemplo:

  • ¿Es una persona? (No)
  • ¿Es una cosa que se come? (No)
  • ¿Es una cosa grande? (con las manos pueden decir lo grande que es)
  • Etc.

¿Qué te parecen las actividades de esta semana? ¿Cuántas más se te ocurren? Cuéntame todo lo que quieras en los comentarios.

 

Diana Lopez Soy Diana López Merinero, madre de dos niños y emprendedora.

Investigo sobre las distintas formas de aprender de cada persona y aplico este conocimiento al área de la educación. Ayudo a las familias que quieren mejorar el rendimiento de sus hijos en el colegio, proporcionando pautas y herramientas para conseguirlo, respetando siempre las características individuales del niño, su desarrollo cognitivo y su ritmo de aprendizaje.

 

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Lapicero con un bote reciclado

 

Hoy hacemos con nuestros hijos un bonito lapicero en forma de perro usando un bote de cartón reciclado.

 

 

lapicero con un bote reciclado

 

Para hacer esta bonita manualidad necesitas:

 

  • un bote de cartón
  • papeles de colores
  • cola

 

En primer lugar limpiamos bien el bote de cartón.

 

Cortamos ahora un trozo de papel (en nuestro caso el papel de color verde) y lo pegamos con cola al bote.

 

Ayudamos al niño a cortar las varias piezas de la cara: orejas, ojos y nariz y a pegarla en el bote en sus posiciones.

 

Acabamos el bote pintando la boca con un rotulador.

 

Ya está hecho nuestro lapicero en forma de perro para poner ceras y rotuladores.

 

 

Diferentes fuentes de input: Apps

Esta es la última entrega de esta serie en la que les fui presentando las diferentes fuentes de input que pueden encontrar. En esta entrega les presento diferentes aplicaciones (“apps”) para el sistema operativo Android que pueden servir como fuente de input.

Las apps tienen la ventaja de presentar un idioma de forma simple e intuitiva. Cada fase que vas completando te lleva a la otra. En esto se parecen mucho a los videojuegos. Por eso son tan atrapantes, tanto para niños como para adultos.

Dentro de las ventajas también podemos mencionar que existe una enorme variedad, pudiendo encontrar muchísimas aplicaciones que se pueden utilizar para aprender inglés.

Entre las desventajas que vale la pena mencionar es que, dada la gran cantidad de aplicaciones disponibles, hay que buscar bastante hasta encontrar las que mejor se adaptan a nuestros niños, tanto a su nivel de inglés como a sus intereses.

Otra desventaja es que hay muchas aplicaciones para aprender inglés que son muy conductistas, donde hay mucha memorización en el aprendizaje y muy poco entretenimiento, donde solamente pasan imágenes con sus respectivos nombres y luego hay que recordar cada imagen.

También otra desventaja que tienen algunas apps (no todas) es que no tienen una buena pronunciación. La grabación del sonido no siempre es buena y la pronunciación podría estar mejor pulida. También cabe mencionar que el vocabulario de estas apps es muy limitado, tratando de cubrir los temas más comunes como presentarse, los animales, la familia, etc.

Teniendo en cuenta estas desventajas, se pueden buscar apps que se adapten a lo que nosotros queremos practicar del idioma y así poder sacarle el mejor provecho.

A mí personalmente me gustaron las siguientes apps:

–       Busuu para niños: Esta app a pesar de que algunas actividades son bastante memorísticas, tiene otras actividades que son bastante lúdicas y pueden atrapar bastante.

–       Monki Hide and Seek: Esta para mí es la major app para niños pequeños que vi. La verdad a mi peque (2 años y 9 meses) le gustó muchísimo. La versión que yo descargué tiene tres lugares para elegir en los cuales un personaje (una gatita llamada Lisa) te presenta a sus amigos animales y luego éstos se esconden, teniendo que buscarlos. Lo que más me gusta de esta app es que el lenguaje que te presenta si bien te sirve de guía, es totalmente de trasfondo respecto de la actividad que estás haciendo. El input es pasivo, mientras estas buscando a los animalitos se escucha una voz que te felicita si los encontraste o te orienta si no. Mientras jugaba con mi peque lo oía repetir palabras que escuchaba incluso guiándome a mí. La verdad es una app que recomiendo y que realmente vale la pena explorar.

–       Busuu (versión normal): Esta app es muy completa. Tiene muchísimos idiomas que podés aprender, y si bien es paga es bastante accesible y las lecciones que te ofrece gratis como prueba se pueden aprovechar bastante. Otro aspecto que es muy bueno es que toda producción escrita que realices en la aplicación es corregida por otro usuario que domina ya el idioma, en la mayoría de las ocasiones un nativo. Me han corregido escritos y a la vez he recibido oraciones de otras personas que aprendían español para corregir. Esto es lo mejor de la aplicación. Lo que no me gusta de busuu es que no tiene una buena pronunciación. Lo he probado en inglés, italiano e incluso chino y comparada con otras aplicaciones la pronunciación podría ser mejor, dado que es un producto pago.

Estas son solo algunos ejemplos de la innumerable lista de apps que pueden encontrar. Espero que les haya gustado esta serie de las diferentes fuentes de input y que les haya sido muy útil. No se olviden de dejar sus comentarios.

Leila Maia Godino

Autora:

Mi nombre es Leila Godino y tengo un hijo de dos años de edad llamado Dante. Mi hijo nació el último año de mi carrera de profesorado en inglés, derribando todos los paradigmas que tenía sobre crianza y aprendizaje. Con inglesenelhogar.com quiero acompañar y ayudar a otros padres para que puedan enseñarles inglés a sus hijos o que se animen a aprender junto con ellos.

Jugando con el barro

 

La alfarería es una técnica complicada en muchos aspectos,  , pero se aprende muy rápido y las nociones básicas ya sirven para crear diferentes objetos.

 

Recuerda que el objetivo no es crear obras perfectas, sino divertirse y dejar experimentar a los niños con nuevos materiales.

 

El barro es un material muy bonito para jugar, se pueden crear muchos objetos de manera fácil y divertida.

 

jugando con barro

 

Como puedes ver, tus hijos pueden dejar volar su fantasía y crear con el barro canicas, adornos para collares, tacitas, muñecas ….

 

Para jugar con barro sólo necesitas:

 

  • un paquete de barro (que puedes comprar el cualquier tienda de manualidades)
  • agua para amasar.

 

Lo más difícil es hacer una masa compacta y de la consistencia de la masa de pan, igual que las masas alimenticias se pueden rectificar las dosis con más agua si es demasiado dura o más barro si resulta demasiado blanda.

 

Ayuda a tu hijo a amasar bien y luego deja que su fantasía si libere 🙂

 

Me gustaría enseñarte hoy como hacer una tacita como la que ves en la foto.

 

En primer lugar tu hijo debe moldear la base de la tacita, puede ser un circulo que tu hijo puede hacer preciso gracias a un vaso (por ejemplo) o un corazón, un cuadrado, un triangulo o … que se le ocurra a tu pequeño.

 

Luego pasamos a los lados de la tacita, ayudando al niño a hacer churritos que pegará con suavidad en los lados de la tacita.

 

Ahora viene la asa, otro churrito de masa un poco más gordo para ser más resistente. Este es bastante difícil pegarlo bien, menos mal que estamos aquí las mamás para ayudar.

 

En fin, con un dedito (de niño 🙂 ) mojado, repasaremos toda la tacita eliminado fallos, arrugas y grietas en la conjunción de las partes de los lados.

 

Ahora sólo nos queda esperar a que seque.

 

Las piezas que ves en la foto no están cocidas, entonces no están resistentes al agua.

 

¿Tu hijo ha experimentado con el barro?

 

Disfruta de horas y horas de diversión junto a tu hijo trabajando este precioso material.

 

 

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