Con un corcho y unas chinchetas aprendes colores, números y letras

Muchas veces cuando me planto delante del ordenador para contarte actividades para tus hijos tengo la mente como el papel, en blanco. Aunque no te lo creas, no soy una fuente inagotable de ideas (¡ojalá!) y aunque en la red hay muchas actividades, me gusta haberlas disfrutado con mis hijos para contarte mi experiencia. Y me pasa como a ti, que soy madre y no tengo mucho tiempo en el día a día para preparar una actividad.

Afortunadamente, mi hijo de 5 años es una fuente de ideas excepcional. Yo puedo estar doblando la ropa, por ejemplo, y él sólo elige algo entre todo el material que tengo amontonado en estanterías y se pone a jugar. La última vez eligió un salvamantel de corcho con unas chinchetas (es un material preparado para facilitar la memorización de las tablas de multiplicar) pero él lo usó para otra cosa y es lo que quiero compartir contigo en este artículo.

En la imagen puedes ver el material que eligió mi hijo.

Corcho y chinchetas

No tiene que ser exactamente este material, puedes utilizar:

  • un tablón de corcho rectangular de los que usamos para colgar notas
  • un trozo de cartón más o menos grueso y grande, como los de las cajas que se utilizan en el envío de paquetes
  • si tienes en casa, el corcho blanco para proteger lo que va dentro de las cajas
  • bandejas de polispan de las que utilizan en la frutería, por ejemplo
  • cartón pluma
  • en general, cualquier material sobre el que se puedan clavar las chinchetas fácilmente

Lo primero que hizo fue quitar todas la chinchetas de su sitio, las clasificó por colores, y luego las puso nuevamente en el corcho. Con esta actividad tan sencilla está reforzando el pensamiento lógico, fijándose en una cualidad de los objetos para clasificarlos, desde el estilo de aprendizaje visual y kinestésico. Para incorporar la parte auditiva en esta actividad, simplemente nombra el color.

Mi hijo ya reconoce perfectamente los colores pero le sigue gustando clasificar los objetos por de esta forma. Para que tu hijo juegue a aprender los colores te aconsejo que hagas unas etiquetas en tres partes Montessori de los colores como las que te muestro en la imagen.

Etiquetas en tres partes Montessori de los colores

Como trabajar con las etiquetas en 3 partes Montessori

Puedes empezar de la forma más sencilla, con la etiqueta (3) que contiene sólo el color del objeto.

Aprendizaje de los colores de forma visual, auditiva y kinestésica con la etiqueta color

Si ya reconoces letras y va leyendo poco a poco, puedes cambiar la etiqueta (3) por la etiqueta (4) que es la que contiene el nombre del color.

Aprendizaje de los colores de forma visual, auditiva y kinestésica con el nombre

La etiqueta (1) la puedes utilizar de dos formas. La primera igual que en los casos anteriores para que vaya asociando el color con su nombre.

Aprendizaje de los colores de forma visual, auditiva y kinestésica con el nombre y el color

Pero también puedes utilizar la etiqueta (1) como etiqueta de control para que tu hijo juegue él solo a esta actividad con la etiqueta que tiene el nombre del color, la etiqueta (4), y se autocorrija al finalizar la actividad comparando la etiqueta del nombre, la (4), con la que tiene el nombre y el color, la (1).

Esta forma de aprender, con materiales autocorrectivos, es la mejor porque:

  • le permite al niño realizar a él solo la actividad fomentando su autonomía
  • respeta su ritmo de aprendizaje porque él decide cuántas veces repetir la actividad
  • le permite evaluarse a sí mismo y no depender de un adulto, por lo que refuerza su autoestima al no oír comentarios externos como “lo has hecho mal”.

Después de clasificar las chinchetas por colores, las quitó del corcho y las colocó nuevamente. Yo le veía y parecía que no seguía un orden pero, cuando acabó, me enseñó todo orgulloso su trabajo.

– Mamá, mira. ¿Qué es?

– Mmmm. Parece una letra, ¿no?

– ¡Que noooo! Es un 4.

– ¡Anda! ¿Haces otro a ver si lo adivino?

Aprendizaje visual, auditivo y kinestésico de los números con chinchetas

Así estuvimos jugando un buen rato. De esta forma estuvo aprendiendo a escribir los números del 0 al 9 de una forma visual y kinestésica. La parte auditiva era la propia adivinanza 😉

Cuando se cansó de escribir números, le propuse que escribiera letras. Así, con un mismo material también reforzó la lectoescritura de forma visual, auditiva y kinestésica.

Aprendizaje visual, auditivo y kinestésico de las letras con chinchetas

¿Qué pasa si tu hijo no conoce los números o las letras y no sabe escribirlos? Puedes ayudarle escribiendo el número o la letra con rotulador en el corcho (o en el material que has elegido). En esta forma de jugar es mejor que utilices el cartón en vez de el corcho para poder reciclar el corcho en otras actividades.

Con el número o la letra ya trazada, le explicas que tiene que colocar las chinchetas sobre la línea o hacer agujeros con un punzón para escolares y, de una forma tan sencilla, tienes una actividad visual y kinestésica de lectoescritura de números y letras. Si nombras la letra o el número a medida que pica con las chinchetas o el punzón, conectas con el estilo de aprendizaje auditivo.

¿Vas a jugar con tu hijo y a aprender los colores, los números y las letras respetando su estilo de aprendizaje, ya sea visual, auditivo o kinestésico?

¿Qué más actividades se te ocurren con estos materiales (corcho, cartón, chinchetas, punzón, etc.)? ¡Escribe tus ideas en los comentarios!

Diana Lopez Soy Diana López Merinero, madre de dos niños y emprendedora.

Investigo sobre las distintas formas de aprender de cada persona y aplico este conocimiento al área de la educación. Ayudo a las familias que quieren mejorar el rendimiento de sus hijos en el colegio, proporcionando pautas y herramientas para conseguirlo, respetando siempre las características individuales del niño, su desarrollo cognitivo y su ritmo de aprendizaje.

 

Puedes encontrarme en mi página ActividadesMultisensoriales.com, en Facebook, en Twitter, en Google+ y en Pinterest.

Creando veo-veo historias

Me gusta adaptar actividades que he visto en otros blogs a los gustos de mis hijos, o juntar ideas que descubro mientras deambulo por la red, tomar un poco de allí y de allá, probar el resultado, cambiar lo que no les convence… Al final, es como elaborar una buena comida, ¿no crees?

En el tema de la diversión y el aprendizaje me considero el equivalente a una persona <<cocinillas>>, una de esas personas que disfrutan realmente de lo que están preparando en la cocina y del resultado. Es un proceso con unas cuantas fases, en el que la imaginación y la creatividad intervienen y mucho. No me gusta mucho cocinar, la verdad, yo soy de las personas que siguen una receta paso a paso y sin saltarme ninguno para que el resultado sea comestible. En cambio, los <<cocinillas>> hacen maravillas con una simple receta: cambian algunos ingredientes para probar nuevos sabores, lo hacen al horno en vez de a la plancha (es un ejemplo), le añaden otro acompañamiento, lo decoran de otra forma… Y saben disfrutar de cada paso.

En este caso he preparado una actividad “cocinilla”, he juntado unas cuantas ideas para que los niños de 3 a 8 años jueguen y aprendan las letras, estimulen la concentración y la imaginación, practiquen la escritura creativa y refuercen la expresión oral y la lateralidad. La actividad se llama “Creando veo-veo historias” y es adecuada para todos los estilos de aprendizaje (visual, auditivo y kinestésico).

Materiales que necesitas:

  • Trozos de cartón. Los puedes conseguir recortando las cajas de cereales.
  • Tijeras
  • Cinta de carrocero
  • Lápiz

Materiales para crear veo-veo historias

La actividad se basa en el juego del veo-veo clásico y es preferible que el primer jugador seas tú para que tus hijos vean cómo se juega.

– Veo, veo.

– ¿Qué ves?

– Una cosita.

– ¿Y qué cosita es?

– Empieza, empieza por… “m” (con niños pequeños de 3 a 5 años es conveniente que digas el sonido de la letra en vez de su nombre; es decir, que digas “mmm” en vez de “eme”) (aprendizaje auditivo de las letras)

Corta un trozo pequeño de cinta de carrocero y pégala en el extremo superior izquierda del cartón. Es conveniente pegarlo en ese sitio para trabajar la lateralidad (te indico cómo más adelante). Escribe en ese trozo “m”.

Ahora, por cada palabra que diga otro jugador intentando adivinar la que has pensado, se corta un trozo de cinta de carrocero y se pega a continuación de la anterior hasta llegar al extremo derecho del cartón. Cuando ya no quepa un nuevo trozo, se pega en la segunda fila del extremo izquierdo. De esta forma refuerzas la lateralidad porque trabajas la idea de que se escribe de izquierda a derecha y de arriba a abajo.

El jugador que dice la palabra la escribe en la cinta de carrocero. Con esto, estás reforzando la lectoescritura en niños auditivos (dicen la palabra), visuales (la ven escrita) y kinestésicos (la trazan).

Si algún jugador no sabe escribir o no conoce todas las letras de la palabra, ayúdale tú: puedes escribir la palabra en un folio aparte y que él la copie, o podéis formar juntos la palabra con un alfabeto de madera o magnético o con el alfabeto móvil Montessori y tú la escribes en la cinta de carrocero, etc.

El juego sigue hasta que un jugador adivina la palabra que has pensado. Y será el último trozo de cinta de carrocero que se pega en el cartón.

Ahora volved a jugar varias rondas, procurando que todos los niños que participan hayan pensado una palabra. Jugad todas las veces que queráis pero no tires las tarjetas de cartón porque os van a servir para seguir jugando.

Jugando a crear veo-veo historias

Te propongo una segunda actividad para jugar con las palabras de las tarjetas de cartón. Puedes optar por escoger únicamente las palabras adivinadas (las últimas escritas en cada tarjeta) o todas las palabras que habéis ido diciendo para averiguar la palabra pensada.

Para que sea más fácil jugar, escribe cada palabra de forma separada en una tarjeta. Si tenéis muchas tarjetas, las puedes dividir en grupos para jugar varias veces. O si hay muchos jugadores, repartir un grupo de tarjetas a cada uno. También podéis formar equipos de 2-3 jugadores para esta actividad.

Con cada grupo de tarjetas, colócalas sobre una superficie (la mesa, el suelo) de forma desordenada. El juego consiste en que cada jugador/equipo invente una historia con las palabras de las tarjetas (escritura creativa). Puedes dibujar también la imagen que corresponde a cada palabra para facilitar el juego a los niños de 3 a 5 años.

Por ejemplo, con las siguientes palabras

Palabras e imágenes para crear veo-veo historias

se puede jugar de varias formas:

  • Cada jugador/equipo piensa y escribe su propia historia en la que aparecen esas palabras y, por turnos, la cuenta a los demás (expresión oral).

Para el primer grupo de palabras, por ejemplo:

Estaba sentado en el sofá comiendo una manzana para merendar. En la tele salía un coche y esquivaba un árbol para no chocarse.

Si los niños son pequeños ayúdales tú y creáis un cuento con pictogramas. Tú escribes las frases y ellos pegan en el sitio adecuado las imágenes.

A los chicos mayores puedes proponerles que dibujen la historia como en un cómic, mezclando ilustraciones con textos.

  • Jugáis todos con todos. El primer jugador/equipo dice una frase en la que aparezca la primera palabra; el segundo jugador/equipo, otra frase con la segunda palabra; etc.

Primer jugador/equipo: Estaba sentado en el sofá.

Segundo jugador/equipo: La farola de la calle no se encendió.

Primer jugador/equipo: Mi merienda es una manzana.

Segundo jugador/equipo: El césped estaba mojado porque habían regado.

Etc.

Habéis escrito muchas frases con la que tenéis que escribir la historia. La historia la podéis escribir, dibujar o hacer un cómic como antes.

No hace falta que las frases aparezcan en el orden en el que las habéis dicho y escrito, aunque es lo más natural y es lo que van a hacer los niños. Así
que explícales este dato, que las frases pueden colocarlas en cualquier orden.

Po último, te propongo la tercera actividad para reforzar la expresión oral, la memoria visual, la imaginación y reconocer y cumplir las normas “atípicas” de un juego. Se elige un jugador que se coloca en el centro. El resto de los jugadores eligen una de las tarjetas al azar y la pegan con cinta de carrocero a la espalda de este jugador.

El juego consiste en que el jugador del centro debe adivinar la palabra de su espalda haciendo preguntas a los otros jugadores pero sólo pueden responder “sí” o “no” a las preguntas y con mímica. Lo más fácil para empezar este juego es empezar a preguntar por cosas generales para ir delimitando poco a poco. Por ejemplo:

  • ¿Es una persona? (No)
  • ¿Es una cosa que se come? (No)
  • ¿Es una cosa grande? (con las manos pueden decir lo grande que es)
  • Etc.

¿Qué te parecen las actividades de esta semana? ¿Cuántas más se te ocurren? Cuéntame todo lo que quieras en los comentarios.

 

Diana Lopez Soy Diana López Merinero, madre de dos niños y emprendedora.

Investigo sobre las distintas formas de aprender de cada persona y aplico este conocimiento al área de la educación. Ayudo a las familias que quieren mejorar el rendimiento de sus hijos en el colegio, proporcionando pautas y herramientas para conseguirlo, respetando siempre las características individuales del niño, su desarrollo cognitivo y su ritmo de aprendizaje.

 

Puedes encontrarme en mi página ActividadesMultisensoriales.com, en Facebook, en Twitter, en Google+ y en Pinterest.

Marcadores de las tallas de la ropa (III)

Este artículo es el tercero y el último de la serie que he preparado con el recurso “marcadores de plástico de las tallas de la ropa” y en él te cuento actividades para jugar con las matemáticas para niños de 6 a 8 años y para todos los estilos de aprendizaje (visual, auditivo y kinestésico).

Nota: Los dos artículos anteriores (el I y el II) están centrados en actividades matemáticas, de lectoescritura, de psicomotricidad fina y de concentración para niños de 3 a 5 años.

Los materiales que necesitas para que tu hijo juegue son:

  • Los marcadores de plástico de las tallas de la ropa
  • Folios o pizarra
  • Lápices, rotuladores, etc
  • Un cordel de lana o un cordón de un zapato
  • Un dado
  • Gomets (pegatinas de colores)

PRIMERA ACTIVIDAD. Te muestro los marcadores que tengo yo para que adaptes la actividad a los que tú tienes.

marcadores_de_tallas_clasificacion_mda_opt

El juego consiste en hacer una tabla de doble entrada (área de matemáticas, razonamiento lógico) clasificando los marcadores e indicando la cantidad de marcadores que hay de cada tipo. Para que sea más fácil, tu hijo puede ir colocando dentro de la celda correspondiente los marcadores y, después, contarlos y anotar el número. Además, de esta forma favoreces el estilo de aprendizaje visual y kinestésico.

Te incluyo la tabla que queda con mis marcadores:

tabla_de_doble_entrada

 

La SEGUNDA ACTIVIDAD que te propongo es muy similar a una que ya te propuse para los niños de 3 a 5 años, y es la decrear series lógicas con los marcadores de plástico (área de matemáticas, razonamiento lógico, estilos de aprendizaje visual y kinestésico), pero para niños de 6 a 8 años te sugiero que mezcles colores y letras o números. Es decir, que combines ambas cualidades a la hora de crear la serie.

Para esta actividad fíjate en la tabla de doble entrada y escoge aquellos marcadores con más de unidad.

Además, podéis intercambiar los papeles. Unas veces eres tú el que propones y otras veces es tu hijo el que prepara la serie para tú adivinar cuál es el siguiente. Así estás trabajando el razonamiento directo y el inverso.

 

La TERCERA ACTIVIDAD  la he pensado para jugar y calcular los complementarios del 10 o los amigos del 10 (área de matemáticas) de una forma visual, auditiva y kinestésica. Para esta actividad
necesitas 10 marcadores de la ropa y un trozo de lana o un cordón de un zapato. Para que sea más fácil manipular los marcadores puedes atar los extremos entre dos patas de una silla como te muestro en la imagen.

El juego consiste en distribuir los 10 marcadores entre ambos extremos de tal forma que la suma siempre es 10. Podéis jugar de la siguiente manera.

  • A la izquierda tener 0 marcadores y a la derecha 10. Por tanto tenemos la combinación 0 + 10 = 10
  • A la izquierda tener 1 marcador, a la derecha 9 marcadores. 1 + 9 = 10
  • Y seguir en secuencia hasta formar 10 + 0 = 10

Es conveniente que tu hijo vaya diciendo en voz alta lo que ve y que, posteriormente, escriba en un papel o en una pizarra la operación que está realizando.

Si ves que de esta forma lo hace bien, puedes complicarlo un poco. Dejar a la izquierda un número aleatorio de marcadores y tapa con la mano el número que hay a la derecha. Ahora tu hijo te debe decir diga cuántos hay a la derecha, pero sin contarlos (cálculo mental). Para reforzar el conocimiento te aconsejo que lo siga escribiendo.

 

La CUARTA ACTIVIDAD es muy similar a la anterior y consiste en realizar sumas sencillas mediante cálculo mental (área de matemáticas, aprendizaje visual, auditivo y kinestésico). Necesitas tarjetas de números, como las tabillas de madera Montessori, o las puedes crear tú perfectamente.

Escoges un número y el juego consiste en distribuir de 2 o 3 formas distintas un número de marcadores a la izquierda y a la derecha cuya suma sea el que hay en la tarjeta del número. Es conveniente que tu hijo vaya escribiendo la operación que está realizando.

 

QUINTA ACTIVIDAD. Tienes que fabricar tarjetas de atributos similares a las tarjetas de atributos de los bloques lógicos de Dienes pero teniendo en cuenta las cualidades de los marcadores de plástico que tengas.


Nota: Los bloques lógicos de Dienes son 48 piezas definidas por cuatro cualidades: color, forma, tamaño y grosor. Hay tres colores (amarillo, rojo y azul), cuatro formas (círculo, cuadrado, triángulo y rectángulo), dos tamaños (grande y pequeño) y dos grosores (grueso y fino).

Es fácil crear las tarjetas fijándote en la tabla de doble entrada. A modo de ejemplo, puedes descargarte mis tarjetas de atributos con los marcadores que yo tengo para crear las tuyas.

El juego que te propongo es para reforzar el razonamiento lógico de forma visual, auditiva y kinestésica. Dibuja en un folio o en una cartulina un círculo en grande (o un óvalo). Escoge una tarjeta y ponla dentro del círculo.

Tu hijo te debe decir si hay marcadores con ese atributo y colocar todos los marcadores que cumplan con esa cualidad dentro del círculo, y colocar los marcadores que no la cumplan fuera del círculo pero dentro del folio (el folio delimita el espacio de trabajo).

 

Y la SEXTA ACTIVIDAD, la última. Esta actividad es una ampliación del juego de mesa que te propuse para los niños de 3 a 5 años. El juego es el mismo y simplemente, al final de cada partida, tenéis que anotar el número de marcadores que habéis utilizado para formar la torre más alta sin que se caiga (ya sea con la versión del juego formando la torre en el centro o formando cada jugador la suya).

Una vez que habéis hayáis jugado varias rondas (lo ideal es que juguéis muchas rondas para que esta actividad se pueda realizar mejor) y tengáis anotados muchos números, debéis reflejarlos en un diagrama de barras.

Por ejemplo, si tenéis los números 3, 4, 6, 7, 6, 5, 8, 7, 6, 4, 9, 5, 5, 8, el diagrama de barras que obtenéis es el siguiente:

Diagramas de barras contabilizando los resultados

Nota: Podéis dibujar cualquiera en cualquier orientación, te indico unos ejemplos. Lo ideal es que no dibujéis el diagrama siempre en la misma orientación para reforzar la visión espacial.

Sobre el diagrama de barras puedes hacer muchas preguntas:

  • ¿cuál es la torre más frecuente?
  • ¿cuál es la menos frecuente?
  • ¿cuál ha sido la más alta, o la más baja?
  • ¿ha ganado una partida alguna torre con 2 marcadores?
  • etc.

 
Como ves, este recurso nos ha permitido aprender matemáticas de una forma visual, auditiva y kinestésica. ¿Se te ocurren más actividades? ¡Cuéntalas en los comentarios!
 

Diana Lopez Soy Diana López Merinero, madre de dos niños y emprendedora.

Investigo sobre las distintas formas de aprender de cada persona y aplico este conocimiento al área de la educación. Ayudo a las familias que quieren mejorar el rendimiento de sus hijos en el colegio, proporcionando pautas y herramientas para conseguirlo, respetando siempre las características individuales del niño, su desarrollo cognitivo y su ritmo de aprendizaje.

 

Puedes encontrarme en mi página ActividadesMultisensoriales.com, en Facebook, en Twitter, en Google+ y en Pinterest.

Marcadores de las tallas de la ropa (II)

Esta semana continúo contándote actividades para los niños de 3 a 5 años, las 5 últimas actividades, con un material muy sencillo como son los marcadores de plástico de las tallas de la ropa (las 5 primeras actividades las tienes publicadas también en el blog).

Te recuerdo que son actividades multisensoriales para niños de 3 a 5 años, para todos los estilos de aprendizaje (visual, auditivo y kinestésico) y, con ellas, jugarás con tu hijo y reforzarás diversas áreas como matemáticas, psicomotricidad fina y la concentración.

Empezamos entonces con la sexta actividad. Necesitas un trozo de lana de cualquier color o un cordón de zapato, y algo a lo que puedas atar los dos extremos de la lana y que quede a cierta altura como el respaldo de dos sillas, o dos sujetarollos verticales de papel de cocina o entre dos patas de una mesa o de una silla…

La actividad es para aprender la secuencia de los primeros números naturales (área de matemáticas) y reforzar la psicomotricidad fina de manera visual, auditiva y kinestésica.

Elige tantos marcadores de plástico como el número al que quieres llegar, por ejemplo 10, pero adáptalo al conocimiento de tu hijo. Enhebra el trozo de lana a través de los 10 marcadores y ata los extremos al respaldo de dos sillas o lo que hayas elegido. Coloca todos los marcadores a la izquierda.

marcadores_de_tallas_abaco_mda_opt

 

El juego consiste en ir deslizando de uno en uno cada marcador hacia la derecha al mismo tiempo que va contando en voz alta “uno, dos,…”.

En la séptima actividad eres tú el que desliza hacia la derecha un número aleatorio de marcadores y le pides a tu hijo que busque tantas pinturas (coches, clips, etc.) como marcadores hay a la derecha, pero sin tú decir el número que hay. Tu hijo es el que tiene que decir cuántos marcadores hay (aprendizaje visual y kinestésico de los números naturales).

En esta actividad, si tienes números de madera o magnéticos o tablillas de madera Montessori o perlas Montessori o regletas de Cuisenaire o cualquier otro material manipulativo puedes utilizarlo. Cuando tu hijo averigüe el número de marcadores que hay debe elegir el número correspondiente en el material manipulativo elegido.

marcadores_de_tallas_numerosmontessori_mda_opt

 

Octava actividad: puedes utilizar este juego para las primeras sumas de forma visual, auditiva y kinestésica. Coloca todos los marcadores a la izquierda.

Escribe en un papel o tarjeta una suma muy sencilla, cuyo resultado no sea superior a 10 que son los marcadores que hay en el trozo de lana.

Di en voz alta el primer sumando y desliza a la derecha el número adecuado de marcadores. Señala el signo “+” diciendo que es “añadir”. Di en voz alta el segundo sumando y vuelve a deslizar el número de marcadores necesario. Pídele a tu hijo que te diga el resultado y lo escribís en la tarjeta o lo indicáis con el material manipulativo elegido.

En la novena actividad vais a construir un juego de mesa. Necesitas los marcadores de plástico, un dado y gomets de los colores de los marcadores. También puedes dibujar círculos de colores con rotuladores y recortarlos, cuyo tamaño quepa en la cara del dado que tienes.

Pega un gomet en cada cara del dado (o los círculos recortados) para crear un dado de colores.

El juego consiste en dejar todos los marcadores en el centro de la mesa y disponer a los jugadores en círculo.

El primer jugador tira el dado y coloca en el centro el marcador del color que indica el dado. El segundo jugador vuelve a tirar y coloca encima del primer marcador el marcador que indica el dado en la segunda tirada. Y así sucesivamente hasta que la torre se caiga.

¿Cuántos marcadores tenía la torre más alta que habéis conseguido en todas las rondas del juego?

Una variante del juego es que cada jugador construya su propia torre y van quedando eliminados los jugadores a los que se le caiga la torre.

Y la décima actividad es la mejor de todas para mi gusto. Mientras preparaba las actividades para poder hacer las fotos, se acercó mi hijo de 5 años y se puso a jugar con el material. Y sin él saberlo, realizó trasvases entre dos cuencos al estilo Montessori con las pinzas y se dedicó a elegir todos los marcadores de color rosa. ¿Qué reforzó con ello? Psicomotricidad fina, el razonamiento lógico y la concentración.

marcadores_de_tallas_trasvases_montessori_opt

 

En el próximo artículo compartiré contigo actividades para los niños de 6 a 8 años con este material. ¡Es muy versátil! Y es lo bueno de los materiales caseros, con ellos puedes realizar muchas actividades, sencillas de preparar y sin realizar grandes esfuerzos económicos.

Pero hasta el siguiente artículo te invito a que comentes lo que quieras sobre estas cinco actividades. ¿Te ha gustado una más que otra especialmente?

Diana Lopez Soy Diana López Merinero, madre de dos niños y emprendedora.

Investigo sobre las distintas formas de aprender de cada persona y aplico este conocimiento al área de la educación. Ayudo a las familias que quieren mejorar el rendimiento de sus hijos en el colegio, proporcionando pautas y herramientas para conseguirlo, respetando siempre las características individuales del niño, su desarrollo cognitivo y su ritmo de aprendizaje.

 

Puedes encontrarme en mi página ActividadesMultisensoriales.com, en Facebook, en Twitter, en Google+ y en Pinterest.

Marcadores de las tallas de la ropa (I)

 

¿Cuándo compras la ropa te quedas con las perchas? ¿Y en la percha hay algo de plástico que indica la talla de la prenda? A partir de ahora fíjate en ello y, si tiene, ¡no lo tires! porque con muchos como ese voy a compartir contigo actividades para niños de 3 a 8 años de matemáticas, lectoescritura, algún juego de mesa, …

Esta semana me voy a centrar en actividades para los niños de 3 a 5 años. Te traigo 9 actividades a para realizar con este material y, para no abrumarte con mucha información, en este artículo te cuento 5 actividades y la semana que viene te cuento las otras 4.

La primera actividad es jugar a emparejar por colores (área de matemáticas, psicomotricidad fina y aprendizaje kinestésico, visual y auditivo de los colores).

Puedes preparar la actividad de varias formas. Por ejemplo, en una bandeja coloca:

  • un cuenco con los marcadores de plástico
  • unas pinzas de madera o de plástico grandes como las de las cubiteras para el hielo
  • un cartón vacío de los huevos
  • rotuladores de colores

Pinta el fondo de cada hueco del cartón de huevos de un color con los rotuladores. Si no tienes un cartón de huevos puedes utilizar cuencos de plástico de colores, trozos de cartulina de colores o pinta círculos de colores en un folio.

 

El juego consiste en coger un marcador de plástico con la pinza y dejarlo en el hueco cuyo color coincida (aprendizaje kinestésico y visual; al mismo tiempo que deposita el marcador nombra el color para conectar con tu hijo si es auditivo).

marcadores_de_tallas_emparejarcolores_mda_opt

 

Mira las letras o los números de los marcadores porque ahora vamos a jugar fijándonos en este detalle, siempre adaptándolos al conocimiento de tu hijo.

En mi caso tengo marcadores con los siguientes números y letras:

marcadores_de_tallas_clasificacion_mda_opt

 

Como primera opción puedes quedarte únicamente con los marcadores que tengan sólo letras: M, L, G, XL. Y preparar la segunda actividad para clasificar los marcadores centrándote en las letras en vez de en los colores y estarás reforzando la psicomotricidad fina, la lectoescritura y las matemáticas. La forma de preparar la actividad es igual que antes, pintando las letras en el fondo del cartón de huevos en vez de colores, o en un folio con un rotulador negro.

Si tienes un alfabeto de madera (tipo Montessori) o magnético aprovéchalo y sustituye el cartón de huevos por estas letras. Tu hijo depositará los marcadores de plástico debajo de la letra que corresponda.

Al mismo tiempo que deposita el marcador de plástico, nombra el sonido de la letra con la que corresponde (estilos de aprendizaje visual, auditivo y kinestésico).

Nota: en esta actividad de letras, elimina las tallas con dos o más letras como XL, XXL, etc.

Para seguir con el juego de aprender las letras, puedes proponerle a tu hijo que, cada vez que deposite un marcador, busque en el entorno un objeto que empiece por el sonido de esa letra, o que acabe por esa letra, o que se encuentre en medio. Adapta la dificultad al nivel cognitivo de tu hijo.

Como hay marcadores de plástico con números en vez de letras, puedes jugar con ellos y reforzar la psicomotricidad fina y el conocimiento de los números naturales. Para la tercera actividad, escoge aquellos números que conozca tu hijo o aquellos que quieras que empiece a conocer.

Coge una recta numérica en papel con los números en grande (puedes pintarla en ese momento en un folio) y que tu hijo coloque los marcadores en la recta con las pinzas haciendo corresponder los números y nombrando el número (o los números) que está colocando (aprendizaje visual, auditivo y kinestésico). Hay marcadores con dos números, por ejemplo 9-10, y como son consecutivos los puede colocar fácilmente.

Nota: elimina los marcadores complicados como 9/12.

La cuarta actividad que te propongo es la de crear series lógicas con los marcadores de plástico (área de matemáticas, psicomotricidad fina, estilos de aprendizaje visual y kinestésico).

Primeramente puedes centrarte en series lógicas por colores y, después, en series lógicas por letras o números. Si tu hijo es auditivo, pídele en esta actividad que te cuente en voz alta el razonamiento que está siguiendo para colocar un nuevo marcador de plástico.

Vamos con la quinta actividad. Busca tarjetas con nombres escritos con letras huecas o prepara tú algunas con su nombre, por ejemplo. Procura que las letras sean muy grandes. También necesitas pegamento o cola blanca.

El juego consiste en echar pegamento o cola blanca en el interior de las letras y que tu hijo vaya pegando los marcadores de plástico.

Con este juego sigues reforzando la psicomotricidad fina y el aprendizaje de las letras de manera visual y kinestésica y, en este caso, tú eliges las letras que quieres que aprenda y no estás limitado por las letras de los marcadores de plástico.

marcadores_de_tallas_nombre_opt

 

¿Te han gustado las actividades multisensoriales que te he propuesto esta semana? ¡Déjame tus comentarios en el blog!

Diana Lopez Soy Diana López Merinero, madre de dos niños y emprendedora.

Investigo sobre las distintas formas de aprender de cada persona y aplico este conocimiento al área de la educación. Ayudo a las familias que quieren mejorar el rendimiento de sus hijos en el colegio, proporcionando pautas y herramientas para conseguirlo, respetando siempre las características individuales del niño, su desarrollo cognitivo y su ritmo de aprendizaje.

 

Puedes encontrarme en mi página ActividadesMultisensoriales.com, en Facebook, en Twitter, en Google+ y en Pinterest.

Par o impar, esa es la cuestión

Aprovecha el interés de tu hijo por algo para aprender muchas otras cosas

 

¿Por qué te digo esto? Porque a mí me pasa con mis hijos y me sigo sorprendiendo de todas la cosas que aprenden de la forma más “tonta”. Te cuento mi historia…

Para mis hijos, es muy importante saber si un número es par o impar. Puedes pensar que no es un conocimiento por el que un niño pregunte y, realmente, ellos no han preguntado expresamente, no han dicho “mamá, ¿cómo puedo saber cuándo un número es par o impar?”. Y es que el aprendizaje puede surgir de la manera más inesperada.

Los fines de semana hay “baño de gala”. Entre semana, la hora del baño es en realidad una ducha rapidita porque no hay tiempo para más, e imagino que casi como en todas las casas. Pero el fin de semana les dejo llenar la bañera con agua y jugar. Ese es el “baño de gala”.

Hasta primeros de año, a la hora de salir de la bañera había peleas entre mis dos hijos por quién sale el último. No creas que es para jugar un poco más, no: es porque el último quita el tapón de la bañera y tiene el honor de ver de cerca el remolino de agua que se forma cuando se vacía la bañera. ¿Te has fijado en él alguna vez? Mis hijos sí se han fijado y ¡les apasiona! “¡Mira qué grande es esta vez!” Y el que ha quitado el tapón mete el dedo a ver qué pasa, a ver si el remolino desaparece, a ver cuánto tarda en volver a formarse…

La norma es que cada semana le toca a uno quitar el tapón. Y, sinceramente, de semana en semana yo no recordaba quién lo había quitado la semana pasada y si les preguntaba a ellos tampoco obtenía mucha ayuda, ya sabes… “me toca a mí que tú fuiste la semana pasada”, “eso no es verdad, me toca a mí”… Total, que era una de las muchas peleas entre hermanos que teníamos que resolver.

¿Y cómo lo solucioné? A primeros de año me vino la idea de asignar pares/impares a cada uno (par a la mayor, impar al pequeño), miro la semana en la que estamos respecto a las 52 semanas que tiene un año y ¡listo! Si la semana es par le toca a mi hija; si la semana es impar le toca a mi hijo. Así que ellos tienen que saber determinar si un número es par o impar para saber a quién le toca quitar el tapón.

Ahora me tocaba a mí buscar una forma de que aprendieran este concepto teniendo en cuenta sus edades y sabiendo que mi hija es auditiva y mi hijo es kinestésico. Así que decidí enseñarles al estilo Montessori, y es como te cuento ahora.

Coge algún tipo de elemento para contar como garbanzos, cuentas de pulseras o collares, judías, bolitas de papel de plata o de papel, etc. Eliges un número del que quieres saber si un número es par o impar y coloca de dos en dos los elementos, formando un rectángulo, hasta el número elegido. Un número es par si tiene elemento compañero y es impar si no lo tiene.

Es todo más fácil con un ejemplo, ¿verdad?

Par o impar

 

Y no sólo han aprendido a saber si un número es par o impar, han aprendido más cosas. Por ejemplo, a situarse en el día en que estamos en un calendario y a contar qué número de la semana es. Aunque hay muchos calendarios en la red que ya dan esta información, el número de la semana, he decidido que lo hagan ellos en un calendario normal para reforzar el conteo.

Y también han aprendido por qué se forma el remolino de agua al quitar el tapón y por qué el remolino es en sentido contrario en el hemisferio sur.

¿Qué te ha parecido este aprendizaje? ¿Tienes alguna historia parecida con tu hijo, me la cuentas?

Diana Lopez Soy Diana López Merinero, madre de dos niños y emprendedora.

Investigo sobre las distintas formas de aprender de cada persona y aplico este conocimiento al área de la educación. Ayudo a las familias que quieren mejorar el rendimiento de sus hijos en el colegio, proporcionando pautas y herramientas para conseguirlo, respetando siempre las características individuales del niño, su desarrollo cognitivo y su ritmo de aprendizaje.

 

Puedes encontrarme en mi página ActividadesMultisensoriales.com, en Facebook, en Twitter, en Google+ y en Pinterest.

La radio como recurso de aprendizaje

¿Si apagas la televisión tus hijos no saben qué hacer?

¡Enciende la radio!

 

A mis hijos les encanta escuchar música mientras realizan otra actividad. Pero la radio se convierte en protagonista cuando suena alguna canción que les gusta y se puede bailar. Mi hija es más vergonzosa que mi hijo y no le gusta que miremos cuando baila. Para ayudarla a expresarse yo también me pongo a bailar y a hacer el loco.

Imagino que esta idea ya la has puesto en práctica alguna vez. Pero te doy más ideas para utilizar la radio como recurso en el aprendizaje.

  • Busca podcasts de audio-cuentos. Suelen estar bien interpretados puesto que entonan las voces y añaden los ruidos de fondo a medida que son necesarios (un caballo, el aullido del lobo,etc.)
  • También hay muchos programas de radio para niños y en los que participan niños, programas de entretenimiento o programas para resolver acertijos o retos matemáticos.

 

Image courtesy of sippakorn / FreeDigitalPhotos.net

Pero te animo a que la radio no sea un elemento pasivo y que lo aproveches para que pase a un primer plano. ¿Cómo puedes hacerlo? ¡Mira!

¿A tu hijo le gusta algún deporte como el fútbol, el baloncesto o el béisbol? Podéis jugar a ser comentaristas de radio y retransmitir un partido. Busca algún vídeo con un trozo de un partido de su equipo favorito para verlo en el ordenador o en la tablet. Podéis construir los micrófonos, podéis poneros cascos y simular hablar entre vosotros y recibir comentarios del estudio central. Es una actividad que ayuda a tu hijo a expresarse mejor oralmente y estimula el estilo de aprendizaje auditivo.

¿Has visto la película “Abuelos al poder”? En ella, un chico de 9 años que es tartamudo supera su trastorno comunicativo cuando descubre que es un gran comentarista de partidos de béisbol. Todos tenemos una habilidad escondida a la que tenemos que darle la oportunidad de que florezca.

También podéis elegir una noticia de un periódico y preparar una actividad en la que tu hijo es el presentador en el programa de noticias y retransmite por radio esa noticia. Deberá resumir en un papel con sus palabras de qué trata la noticia y, después, contarla a los oyentes. Este ejercicio le ayudará a reforzar la comprensión lectora, a realizar resúmenes, a mejorar su expresión escrita, a estructurar ideas, etc. Puedes ayudarle si le presentas una plantilla para que rellene con la noticia con:

  • Titular
  • ¿Quiénes son los personajes de la noticia?
  • ¿Cuándo ha ocurrido?
  • ¿Dónde sucedió?
  • ¿Qué es lo que ha pasado?

Quizá admira mucho a una persona, un cantante, un actor, un jugador de fútbol, etc. Tomando como base este interés, podéis preparar una actividad en la que hace una entrevista a esta persona. ¿Qué preguntas le haría? ¿Serían todas relacionadas con su profesión? Ayúdale a preparar un guión sobre el que hará la entrevista. Aquí podéis escenificarla y repartir los papeles de entrevistador y personaje entre tu hijo y tú, o entre tu hijo y un amigo suyo o un hermano. Déjale elegir qué papel quiere representar y luego intercambiáis los papeles.

Después de leer el artículo, ¿verás a la radio con otros ojos? ¿Habéis entrevistado a alguien o se ha convertido en un reportero de noticias? ¿A tu hijo le gustaría conocer más sobre cómo se hacen los programas de radio? ¡Cuéntamelo en los comentarios!

Diana LopezSoy Diana López Merinero, madre de dos niños y emprendedora.

Investigo sobre las distintas formas de aprender de cada persona y aplico este conocimiento al área de la educación. Ayudo a las familias que quieren mejorar el rendimiento de sus hijos en el colegio, proporcionando pautas y herramientas para conseguirlo, respetando siempre las características individuales del niño, su desarrollo cognitivo y su ritmo de aprendizaje.

Puedes encontrarme en mi página ActividadesMultisensoriales.com, en Facebook, en Twitter, en Google+ y en Pinterest.

Flores de plastilina

 

Uno de mis imprescindibles en el aprendizaje: la plastilina

La plastilina es un buen recurso para muchas cosas, no debería faltar en ninguna casa. Y tampoco tienes que comprarla, puedes hacer tú misma pasta de sal.

Creo que lo mejor de todo de la plastilina es que deja libertad al niño para crear lo que quiera y con sus propias manos. Para los niños kinestésicos es una experiencia necesaria y tengo un buen ejemplo de ello en casa con mi hijo de 4 años.

Pero en esta ocasión quiero hablarte de la experiencia con mi hija de 7 años. Se puso a jugar con la plastilina y creó algo maravilloso de lo que está muy orgullosa.

flores de plastilina

En la imagen se ve en el centro una rosa y, en los extremos, una flor que ella no sabía cómo se llamaba. Yo tampoco, claro. Así que le propuse que buscáramos información sobre ella.

Partiendo de su interés nos pusimos manos a la obra para aprender las dos juntas sobre flores.

No fue fácil averiguar el nombre de la flor teniendo como referencia sólo una imagen, pero es grato comprobar que cuando un niño tiene interés en un tema no hacen mella en él los resultados infructuosos. Aprendí mucho de mi hija, recuperé la idea de que los adultos hemos perdido la virtud de la paciencia, el hacer las cosas paso a paso, el alegrarnos por encontrar una pista pequeña que nos muestra el camino.

Y logramos ponerle nombre a la flor misteriosa. Es un lirio de agua o cala y lo que mi hija aprendió es que:

  • procede de Sudáfrica, lo que dio pie a buscar este país en un atlas
  • alcanza los 150 cm de altura, así que medimos esa longitud para tener una imagen visual y poder compararlo con otros elementos del entorno
  • es una planta perenne, que vive durante más de dos años
  • es una planta tóxica y lo que eso significa
  • esta flor representa la elegancia, la rectitud y la nobleza; y que la flor blanca es símbolo de la mayor de las purezas, del cariño y la ternura por lo que se usa mucho en los ramos de novias

Y se puede aprovechar el tema de las flores o de esta flor en concreto para otras muchas cosas.

¿Te gustan mis propuestas? ¿Cuál vas a hacer con tu hijo?

 

 Diana Lopez Soy Diana López Merinero, madre de dos niños, emprendedora y creadora de ActividadesMultisensoriales.com.Investigo sobre las distintas formas de aprender de cada persona y aplico este conocimiento al área de la educación. Ayudo a las familias que quieren mejorar el rendimiento de sus hijos en el colegio, proporcionando pautas y herramientas para conseguirlo, respetando siempre las características individuales del niño, su desarrollo cognitivo y su ritmo de aprendizaje.

 

Mamá: ¡me aburro!

¿Qué haces cuando oyes la frase: “¡Mamá, me aburro!“?

Quizá te pones a pensar “pero con la cantidad de juguetes que tiene, es que no sabe jugar con nada / no sabe jugar solo”.

Sabes que eso que acabas de pensar ni es cierto. Porque muchas otras veces que ha jugado él sólo con sus juguetes. Es una forma de decirte que quiere jugar contigo porque te echa de menos y a lo que juguéis es lo de menos.

Aprovecha estos instantes para proponerle:

que te ayude en el la cocina, seguro que ya has oído antes los beneficios que tiene en el aprendizaje de matemáticas con el cálculo de medidas, pesos, porcentajes, etc. ; en la comprensión lectora; en la psicomotricidad fina cuando envolvéis croquetas; en el trasvase de elementos con cuchara o pinzas; y en la creatividad. Si quieres más ideas te recomiendo este artículo para jugar con las matemáticas, la lectoescritura y conocer la pirámide de los alimentos.

 

que te ayude a poner la lavadora y clasifique la ropa. Si es pequeño os fijáis en el color para hacer una colada de blanco y otra de color. Si ya sabe leer pues aprovechar para leer las etiquetas y que clasifique según el tipo de tela

que te ayude a tender la ropa, ¡les encanta las pinzas! (hacen fuerza con los dedos)

que te ayude a doblar la ropa (psicomotricidad fina), a emparejar calcetines (comparación de elementos)

que te ayude a fregar los cacharros sucios para mejorar la coordinación (a mi hijo de 4 años le entusiasma)

Y si te pasa como a mí que tienes un hijo (en mi caso es mi hija de 7 años) que te pone mala cara cuando le propones algo de esto puedes pasar al plan B.

Normalmente le gusta alguna actividad plástica como dibujar, jugar con plastilina, estampar, recortar…

Yo le propongo una de estas actividades pero con un propósito específico para que le apetezca hacerla. Por ejemplo:

– le gustan mucho los muñecos que parecen recién nacidos así que le pregunto si ya ha anotado en su diario qué tal han comido los bebés (practicamos la lectoescritura y la ortografía) y lo hace cerca de mí

– si tenemos un cumpleaños cerca le propongo que dibuje una felicitación y la decore; también sirve dibujar una nota para alguien que ha estado enfermo, para que le anime

– otras veces le propongo pintar con pintura de dedos y le pregunto qué puede utilizar en vez de un pincel (los dedos, bastoncillos de algodón, rollos de papel higiénico, etc.). Le digo que quiero que me sorprenda.

A mí me funciona esta estrategia.

Quieren jugar y pasar tiempo conmigo; o hacer algo especial y yo sé que tienen mucha creatividad pero no saben por dónde empezar a expresarla.

¿A ti que te funciona?

Diana LopezSoy Diana López Merinero, madre de dos niños y emprendedora.

Investigo sobre las distintas formas de aprender de cada persona y aplico este conocimiento al área de la educación. Ayudo a las familias que quieren mejorar el rendimiento de sus hijos en el colegio, proporcionando pautas y herramientas para conseguirlo, respetando siempre las características individuales del niño, su desarrollo cognitivo y su ritmo de aprendizaje.

Diana López Merinero (http://actividadesmultisensoriales.com)

================

Siempre dispuestos a aprender

El aprendizaje  siempre está presente aunque tú no lo plantees como tal, aunque estés en casa y creas que no están aprendiendo.

Mi consejo es que aproveches cada oportunidad que se te presente para aprovechar su curiosidad y sus ganas de aprender.

Te digo esto porque a mí me ocurrió en casa con mis dos hijos.

No pensé que mi propuesta fuera a desarrollarse como ahora te cuento, pero aproveché ese instante que yo llamo mágico porque considero que es algo mágico y maravilloso las ganas de aprender de los niños cuando lo hacen libremente.

Mi hija de 7 años llevaba todo el día con dolor de cabeza y pensé que a lo mejor le dolía porque forzaba la vista al leer o escribir.

En casa tenemos una pizarra así que le dije que se pusiera a cierta distancia y leyera en que voz alta lo que yo escribía en la pizarra. Empecé escribiendo con letra grande “¿Lees esta frase bien?”.

La siguiente frase la escribí más pequeña: “Ésta es con letra más pequeña”.

Y más pequeña. “Me cuesta escribir tan pequeño”.

Y la última frase: “Diminuto”.

Leía todo perfectamente. Y en este punto, mi hijo de 4 años, también quería jugar 🙂 pero le dije que tenía que esperar un poquito a que acabara su hermana (aprendiendo a guardar el turno).

Ahora le dije a mi hija que se tapara el ojo izquierdo. “¿Es éste mamá?” porque aún se confunde a veces con derecha e izquierda. Otro momento para practicar y reforzar este conocimiento.

Y volví a escribir frases con letra grande y después más pequeña. Y lo leía bien. Y luego se tapó el ojo derecho e igual.

Y ahora le tocó el turno de jugar a mi hijo. Él ya conoce algunas letras así que escribí palabras de 3-4 letras que supiera como “mamá”, “tata”, “sol”, “ola”, etc. Claro, él también se tapó primero un ojo y luego el otro. Aquí nos reímos mucho porque quería guiñar el ojo en vez de taparlo con la mano y está muy gracioso haciendo muecas con la cara.

Y, para terminar el juego, mi hijo de pidió intercambiar los papeles: él escribía palabras en la pizarra y yo tenía que leerlas.

¡Fue un reto para mí y mi imaginación! porque está aprendiendo a escribir y tenía que esforzarme por adivinar las letras que iba escribiendo. Nos lo pasamos muy bien y descubrí que a mi hijo le gusta el sonido de la “ffffff” porque él está aprendiendo el sonido de las letras, ya después aprenderá su nombre “efe”.

Diana LopezSoy Diana López Merinero, madre de dos niños y emprendedora.

Investigo sobre las distintas formas de aprender de cada persona y aplico este conocimiento al área de la educación. Ayudo a las familias que quieren mejorar el rendimiento de sus hijos en el colegio, proporcionando pautas y herramientas para conseguirlo, respetando siempre las características individuales del niño, su desarrollo cognitivo y su ritmo de aprendizaje.

Diana López Merinero (http://actividadesmultisensoriales.com)

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies