Invertir, invertir, invertir

invertir en tu trabajo en la web

Venimos hablando de tus sentimientos e inquietudes respecto a tu emprendimiento online desde hace unas semanas, pero amiga, hay que pasar a la acción.

Si no lo haces ya estás perdiendo el tiempo y, además doblemente.

 

Pierdes un tiempo precioso en soñar despierta y elucubrar sobre un futuro mejor para ti en vez de materializarlo, y pierdes el tiempo porque mientras tú sueñas otros ocupan tu nicho de mercado.

 

Así que no pienses más y actúa.

 

Y para ello tienes que estar dispuesta, en primer lugar, a trabajar mucho, trabajar infructuosamente al principio, con muchas horas frente al ordenador, y mucho aprendizaje. Va a ser duro pero muy satisfactorio, porque verás nacer esa criaturita que es tu negocio en internet, y pronto verás sus primeros pasos para luego empezar a caminar más deprisa y finalmente correr. Esa es tu primera inversión.

 

En segundo lugar has de estar dispuesta a invertir económicamente. No te engañes, trabajar en internet no es la panacea y no sale gratis. No existen negocio alguno sin inversión; ni online, ni en la calle. Sí es cierto que los costes de un proyecto online pueden reducirse mucho comparativamente con los de un negocio físico. Y como en lo físico, puedes empezar modestamente o a lo grande, todo depende de ti, pero tienes que tener preparado un remanente para empezar.

 

Lo mínimo es dominio y hosting cierto, pero depende de tu negocio, puede que no sólo tengas que disponer de herramientas y plataformas gratuitas.

 

 

Además diferenciarte tiene un precio.

 

Yo te recomiendo que inviertas también en una plantilla profesional WordPress si es para blogging, o un buen diseño web o tienda online si es necesario para tu negocio.

 

Necesitarás también diseño gráfico (un logo o, una cabecera), y si no quieres al principio, sí en algún momento cuando tu volumen de usuarios o suscriptores crezca, necesitarás un autorrespondedor fiable para tu email marketing, puede que tengas que contratar una plataforma de webinars si vas a impartir cursos o si te interesa llegar a tu público mediante videoconferencias.

 

La lista sigue (bancos de imágenes, o fotografía profesional para tus productos, más grafismos, quizás algún software especial, incluso algún tipo de formación…) porque a cada paso que tu negocio dé hacia adelante exitosamente, más reinversión te demandará. Eso será muy buena señal  🙂

 

Y vamos con el tercer campo de inversión: tu generosidad.

 

 

¿Crees que vas a poder prosperar sola y sin apoyos?

 

 

Afortunadamente no lo vas a estar.

Si eres mamá emprendedora en internet pronto encontrarás un círculo o comunidad que te sea afín.

Destierra la palabra competencia de tu diccionario y alberga la de colaboración.

Sé generosa y aporta valor a tu comunidad.

Pronto se producirá una retroalimentación que será beneficiosa para todas y que también te ayudará a crecer a ti y a tu negocio.

 

Así que pasa a la acción y no olvides… ¡INVERTIR, INVERTIR, INVERTIR!

 

Raquel Mestre

Raquel Mestres de MamásBlogsyNegocios

¿Y yo? También podría emprender en internet?

podria emprender en internetFoto Gratis

 

Sí, todas nos hemos hecho esa pregunta.

Cuando indagamos aquellos temas que nos apasionan en la red (casi siempre relacionadas con nuestros hijos, su crianza, su alimentación, educación, entretenimiento, o la casa, decoración, o el DIY -do it yourself-) descubrimos por primera vez a esas maravillosas madres blogueras que compaginan la crianza con su trabajo en casa y su emprendimiento en la red y pensamos “Eso estaría genial también para mí, eso es lo que yo quiero”.

 

Pero enseguida nacen las dudas y los miedos, y a causa de la inercia de seguir haciendo lo mismo, es decir, permanecer en nuestra zona de confort, pensamos “No, yo no podría… no sabría… no tendría tiempo… me equivocaría… fracasaría…”

 

Sí, esa suele ser nuestra reacción inicial.

Es un mecanismo de defensa ante la posibilidad del cambio que siempre supondrá un esfuerzo.

 

Pero somos mamás valientes, y sabemos que ése es el camino que queremos para nosotras.

Poco a poco, barruntando cada vez que conocemos una mamá bloguera y otra, y otra, y otra haciendo lo que les gusta, compartiendo su conocimiento, experiencia, su trabajo en internet, montando su pequeño negocio, ya sea de venta de algún producto manufacturado por ella misma, o como distribuidora, o de algún infoproducto (eBook, audios, vídeos), o de asesoría profesional… nos visualizamos en su lugar, y esas dudas se van disipando.

 

El sueño va calando en nosotras, y la ilusión nos emociona, y la emoción nos ilusiona.

 

Imaginamos nuestro pequeño proyecto materializado en un blog, visualizamos cómo queremos que luzca, qué contaremos, cómo introduciremos nuestro punto de venta en la red, qué y cómo venderemos.

 

 

Pero seguimos teniendo dudas, porque nunca hemos hecho esto antes y andamos confundidas. Son muchas cosas a la vez, algunas las controlamos más porque se refieren a nuestra parte del negocio, pero otras, las relativas a montar toda la infraestructura online y al marketing tal vez no tanto, o tal vez nada.

 

Pero tú lo puedes hacer, no tengas miedo, porque esa es la magia del blogging.

 

Técnicamente es muy accesible.

Las plataformas son intuitivas y con conocimientos básicos incluso tú misma podrás tener un blog como escaparate digno de tu negocio online.

Y si no te sientes capaz, no dejes que eso te frene.

Las mamás blogueras abarcan todo el espectro de servicios que puedes imaginar, y seguro que encuentras ayuda y colaboración en sus blogs, o los cursos que se ofrecen.

Yo misma participé en uno de ellos, Diario de Abordo de un Blog, de Lily Yuste, y de él nació mi proyecto Mamás, Blogs y Negocios.

 

Y en cuanto al marketing, lo mismo: tú tienes tu producto (tal vez no, o tal vez no del todo decidido o definido, pero todo se andará) y si no sabes cómo seguir a partir de ahí, déjate asesorar, busca una mentora, alguien que te guíe por aspectos de los negocios online que para las recién llegadas pueden ser abrumadores.

 

Muchas mamás blogueras ya han pasado por todo esto de iniciar su negocio en internet con una idea, o incluso sin ella, y son expertas. Pueden acompañarte y arroparte en tus primeros pasos para que te lances de una vez a la bonita aventura de ser madre emprendedora.

 

El camino del emprendimiento te será más fácil si confías en quien comparte con generosidad su conocimiento y buen hacer, y no guarda con recelo sus aciertos o errores, si no que cree en el progreso de todas y desea lo mejor para otras madres que siguen su estela, empoderándose como mujeres, como madres, como trabajadoras independientes.

 

En realidad esa es la filosofía de estas comunidades, el WIN/WIN (GANAR/GANAR) de los negocios, y no referido exclusivamente a lo económico.

 

Estamos hablando de algo más profundo, de solidaridad, de libertad, de otra forma de vida que se abre paso.

 

De hacer HOY un mundo diferente para el mañana, porque esas mamás blogueras que crían a sus hijos en casa tienen un papel impagable en la sociedad, están formando a los adultos del futuro, y lo hacen en un nuevo orden que desafía lo convencional y establecido, pero de eso hablaremos otro día.

 

Hoy espero haberte motivado a seguir adelante con tu idea, con tu proyecto.

 

Y aunque no tengas del todo claro el qué y cómo no permitas que eso te frene.

 

En la sección de Madres Naturales “Quiero trabajar por internet” tienes muchos recursos para inspirarte, y en mi blog encontrarás una entrada expresamente dedicada a esto: Tú eres tu propio nicho .

 

Toma las riendas de tu vida y asesórate si lo necesitas, sigue a las mamás blogueras que están al frente de comunidades emprendedoras, o busca algún curso que te pueda ayudar en los primeros pasos.

 

Tú puedes, porque eres una mujer talentosa y tienes recursos suficientes para lograrlo.

 

Así que respondiendo al título de este artículo…

 

¡Sí! ¡tú también puedes emprender en internet!

 

 

 

Raquel Mestre

 Raquel Mestres de MamásBlogsyNegocios 

Demasiado perfeccionismo nos impide emprender

demasiado perfeccionismo nos impide emprender

 

¿Sabéis lo que es terrible, además de agotador, injusto con nosotras mismas y, además, todo lo contrario a práctico porque nos impide avanzar?

 

El nivel de perfeccionismo y autoexigencia que nos imponemos.

 

Demasiado perfeccionismo nos alejará de nuestro sueño de ser emprendedoras en la red, y si no lo impedirá, sí lo retrasará… y eso, si emprender es lo que queremos, no nos conviene.

 

Sobre esto hay mucho que decir.

Precisamente en uno de los vídeos más motivadores que he visto en la red para mujeres emprendedoras, con Mónica Salazar y otras mamás de la Comunidad Emmprendedoras, se hablaba de este hándicap que tenemos las mujeres, el del perfeccionismo.

 

Y es cierto, lo he comprobado con numerosas compañeras que han experimentado lo mismo a la hora de lanzarse al emprendimiento online, puedes verlo AQUÍ 

 

Todas comentamos que queremos hacer algo realmente bueno.

 

Otorgamos al producto final de nuestro emprendimiento demasiada importancia.

Está claro que no se debe empezar un negocio así como así, sin tener una estrategia y un objetivo más o menos claro, pero muchas veces los primeros pasos requieren de cierta valentía que, si dejamos que actúe nuestro miedo a la imperfección o al fracaso, se verá sin duda afectada.

 

De todas formas soy de la opinión, porque en mis carnes lo he experimentado, que el objetivo de un emprendimiento no tiene por qué ser el negocio o producto final en sí, si no que el mismo emprendimiento puede ser nuestro objetivo.

 

Después, con una buena estrategia, o coaching si es necesario, recorreremos el camino que resta e implementaremos lo necesario para conseguir el objetivo final, refinando esa idea de negocio tan difusa del inicio, o incluso cambiándola totalmente a algo que nos convenga más.

 

Con esfuerzo y trabajo todo es posible

¡Incluso la perfección!

 

Pero no busquemos la perfección desde el principio, ni pensemos en el fracaso… que sí, puede ocurrir, es una posibilidad más… pero pensar así sería como no querer vivir por tener miedo a la muerte y eso no tiene sentido ¿verdad?

 

Además los más grandes siempre te dirán lo mismo, el camino del éxito está sembrado de fracasos, la cuestión es perseverar.

 

Otro aspecto a destacar del perfeccionismo que nos paraliza es, como dije al principio, lo agotador que resulta.

Eso te desgasta y te roba energía.

¡Y la necesitamos toda! Somos mamás, mantenemos nuestro hogar, y además nos desvelamos con nuestro emprendimiento; debemos estar enteras y fortalecidas.

 

Practiquemos con nosotras mismas el apoyo que demostraríamos a los demás si estuviesen en nuestro lugar. Sin duda a otras mujeres en nuestro lugar, con nuestras mismas ideas, les animaríamos a ser valientes y emprender, a pesar de las dificultades normales que se van a encontrar ¿verdad?

 

Te recomiendo ver el hangout “Eres valiosa” de Lily Yuste. Nada como aprender a recordar lo valiosas que somos, que a veces se nos olvida.

 

Seamos prácticas pues, evitemos el desgaste innecesario de superar las barreras que nosotras mismas nos ponemos.

En vez de malgastar energía en ponerlas y saltarlas, canalicemos ese esfuerzo en empezar a caminar

¿Cómo? Pues tal vez los primeros pasos en nuestro caso deban ser simplemente investigar, conocer a otras personas que una vez estuvieron en nuestro lugar, mamás que emprendieron en internet, y buscar la inspiración o el apoyo que necesitamos

Podemos leer un libro, visionar un vídeo, o ¡preguntar!

 

Atrévete… Verás como también son personas de carne y hueso esas que admiras y sigues en internet, seguro que te van a contestar.

 

Raquel Mestre

 Raquel Mestres de MamásBlogsyNegocios 

Mentes abiertas versus mentes estrechas

 

mentes abiertas versus mentes estrechas

Recuerdo hace unos años una de mis primeras incursiones en el mundo de los negocios online.

Ocurrió en la celebración de un foro universitario, en el que la mayoría de los asistentes eran estudiantes, con sus mentes programadas para proyectar su vida profesional y por tanto también la personal, en la típica forma preestablecida.

La mayoría de ellos estaban allí sólo para conseguir créditos para su expediente universitario.

La mayoría, por cierto, eran chicas jóvenes.

Se sentaban en las últimas filas del anfiteatro y aprovechaban el wifi para ver vídeos musicales o descargar películas. Ignoraban a los ponentes, mientras que las primeras filas (ya que el foro era de acceso libre y gratuito) estaban ocupadas por hombres y mujeres en pleno proceso de reinvención en nuestra madurez, que absorbíamos entusiasmados toneladas de información que cada día, durante más de una semana, vinieron a compartir personas que ya habían pasado por la metamorfosis transformadora de empleado en el mercado de trabajo tradicional a emprendedor en la red, o que, directamente, ya habían nacido como tal.

 

Nos contaron sus éxitos y también sus tropiezos, y que a pesar de lo duro del camino, por la independencia y autosuficiencia que emprender en la red supone, el esfuerzo merecía mucho la pena.

 

Era una ocasión única, y yo lo veía como un regalo mágico y lleno de sabiduría para aquella juventud que lo estaba desperdiciando sin ser conscientes.

Me lamentaba pensando en esas chicas sentadas en las últimas filas, a las que (como a muchas de nosotras) les venden el cuento de “crece, estudia, trabaja, progresa, asciende, y ya formarás tu familia cuando puedas, y te encargarás de ella como puedas, mientras sigues produciendo, si te dejamos y hasta que te dejemos”.

 

Afortunadamente muchas hemos vivido la maternidad de una forma reveladora

 

Sabemos lo que queremos: y eso es criar a nuestros hijos a su lado… ¡no queremos delegar esa función!

Pero también queremos crecer y progresar profesionalmente, y aportar económicamente…

 

No, no es un imposible.

 

Ya sabes por qué el sistema nos educa con la con las mentes estrechas, por qué no se nos educa para proyectarnos profesionalmente con autonomía, para aprovechar los recursos de la vida moderna, que paradójicamente pueden servir para que los individuos tengamos una vida mucho menos complicada, más sencilla y natural, y seamos más felices estando más disponibles para la vida familiar, sobre todo en nuestro caso, las mujeres, principales responsables en la crianza de las generaciones futuras.

Eso no interesa.

Ni la libertad, ni la diferencia, ni la independencia, ni el librepensamiento.

No interesa que veamos ejemplos de caminos vitales y profesionales alternativos, casos de éxito de modos de vida diferentes.

Nadie te hablará en la escuela ni en la universidad de eso, y seguramente generación tras generación seguirán saliendo de allí para buscar un empleo en una compañía o ser funcionario.

Sí, ese es aún hoy el deseo de muchos jóvenes universitarios, a los que se forma muy bien técnicamente pero con un esquema retrógrado.

 

Tú, que lees esto, seguramente mujer y madre, buscas lo mejor para ti y tu familia.

 

Sabes que puedes trabajar desde casa.

Los ejemplos de mamás que trabajan con éxito en la red te lo corroboran.

Hay muchas opciones diferentes de negocio, incluso ¿por qué no? puedes probar varias a la vez…

Ojo avizor, porque la oportunidad puede presentarse en forma de un curso para mamás que emprenden, una charla motivadora, un taller, una comunidad o membresía, un ebook que alguien te recomiende…

 

Estate atenta ¡y abre tu mente!

Y sobre todo, no tengas miedo de empezar.

 

 

Raquel Mestre

 Raquel Mestres de MamásBlogsyNegocios 

Raquel Mestres en MadresNaturales

 

Raquel Mestre

Soy Raquel Mestres y voy a escribir un post semanal en Madres Naturales para ti.

Me encuentras en el blog Mamás, Blogs y Negocios

 

Yo soy, imagino que también como tú, una mamá natural (a pesar de los artificios de la vida moderna, el wifi, el ordenador, el móvil…) y desde que nació mi hijo comprendí que mi lugar natural de madre era estar con él, en casa, para no tener que delegar su crianza en nadie. Respeto mucho todas las opciones y a quién lo haga, ya sea por uno u otro motivo. Pero mi sentir es que mi hijo me necesita y yo decidí desde el primer día de mi maternidad seguir siempre mi instinto natural.

 

Esto puede resultar chocante para muchos, que cada vez más madres decidan encargarse de la crianza de sus hijos.

 

Pues sí, en el mundo hay una crisis de valores subyacente a la económica, y es cierto que cada vez más padres y madres se replantean su existencia y su papel como tales, y eso aborda a los demás ámbitos de su vida, como el profesional.

 

En la actualidad, las madres de todo el mundo no sólo realizan su papel biológico de reproductoras, sino que además son productoras demandadas en el ámbito laboral. Desde la revolución industrial la mujer se ha incorporado al mercado laboral sin que éste haya adaptado sus reglas a la esencia vital de la mujer.

 

Es un verdadero engaño. Si se medita en profundidad se descubre la trampa.

 

Es tan sencillo como pensar en esto: ¿Pertenecen las compañías a este mundo humano? Entonces ¿por qué son ajenas e insensibles a la realidad de que las mujeres parimos y criamos a los bebés humanos desde el principio de los tiempos?

 

La mujer en su papel de productora debería estar protegida y priorizada en sus períodos de reproductora (maternidad y crianza), pero ocurre absolutamente lo contrario.

 

Cuando Lily Yuste, me ofreció escribir en esta sección de su blog Madres Naturales, pensé que sería maravilloso poder ayudar, animar y encaminar a las madres que, como yo, quieren trabajar por internet, desde su casa bien cerca de sus hijos.

Yo soy un ejemplo muy modesto e incipiente comparado con otros grandes ejemplos que se dan a conocer en este mismo blog presentados en libros o en guías, webinars, membresías, etc. escritos o dirigidos por mujeres que se empoderaron como madres y trabajadoras independientes.

 

Ellas no sólo salieron adelante con éxito sino que además comparten con generosidad su camino para que otras mamás podamos seguirlo y no tropecemos con piedras que son sorteables. Eso está genial ¿no crees?

 

¿Qué podrás encontrar en mis publicaciones en esta sección de Madres Naturales?

Pues me gustaría hacerte llegar mis reflexiones sobre nuestros deseos, inquietudes, dudas y avances como madres emprendedoras en internet.

 

Y también, ¡cómo no!, compartir mis valoraciones y recomendaciones de algunos recursos que te ayudarán en tu camino hacia el éxito como mamá trabajadora en internet.

 

Pero en definitiva lo que me gustaría es regar la semilla que tú ya portas en ti: la de la revolución de las mamás que trabajan desde casa y se empoderan.

 

¿Qué te parece? ¿Me acompañas? Espero que sí. ¡Te espero aquí la semana próxima ;)!

 

Raquel Mestre Mamás, Blogs y Negocios

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies