Creando veo-veo historias

Me gusta adaptar actividades que he visto en otros blogs a los gustos de mis hijos, o juntar ideas que descubro mientras deambulo por la red, tomar un poco de allí y de allá, probar el resultado, cambiar lo que no les convence… Al final, es como elaborar una buena comida, ¿no crees?

En el tema de la diversión y el aprendizaje me considero el equivalente a una persona <<cocinillas>>, una de esas personas que disfrutan realmente de lo que están preparando en la cocina y del resultado. Es un proceso con unas cuantas fases, en el que la imaginación y la creatividad intervienen y mucho. No me gusta mucho cocinar, la verdad, yo soy de las personas que siguen una receta paso a paso y sin saltarme ninguno para que el resultado sea comestible. En cambio, los <<cocinillas>> hacen maravillas con una simple receta: cambian algunos ingredientes para probar nuevos sabores, lo hacen al horno en vez de a la plancha (es un ejemplo), le añaden otro acompañamiento, lo decoran de otra forma… Y saben disfrutar de cada paso.

En este caso he preparado una actividad “cocinilla”, he juntado unas cuantas ideas para que los niños de 3 a 8 años jueguen y aprendan las letras, estimulen la concentración y la imaginación, practiquen la escritura creativa y refuercen la expresión oral y la lateralidad. La actividad se llama “Creando veo-veo historias” y es adecuada para todos los estilos de aprendizaje (visual, auditivo y kinestésico).

Materiales que necesitas:

  • Trozos de cartón. Los puedes conseguir recortando las cajas de cereales.
  • Tijeras
  • Cinta de carrocero
  • Lápiz

Materiales para crear veo-veo historias

La actividad se basa en el juego del veo-veo clásico y es preferible que el primer jugador seas tú para que tus hijos vean cómo se juega.

– Veo, veo.

– ¿Qué ves?

– Una cosita.

– ¿Y qué cosita es?

– Empieza, empieza por… “m” (con niños pequeños de 3 a 5 años es conveniente que digas el sonido de la letra en vez de su nombre; es decir, que digas “mmm” en vez de “eme”) (aprendizaje auditivo de las letras)

Corta un trozo pequeño de cinta de carrocero y pégala en el extremo superior izquierda del cartón. Es conveniente pegarlo en ese sitio para trabajar la lateralidad (te indico cómo más adelante). Escribe en ese trozo “m”.

Ahora, por cada palabra que diga otro jugador intentando adivinar la que has pensado, se corta un trozo de cinta de carrocero y se pega a continuación de la anterior hasta llegar al extremo derecho del cartón. Cuando ya no quepa un nuevo trozo, se pega en la segunda fila del extremo izquierdo. De esta forma refuerzas la lateralidad porque trabajas la idea de que se escribe de izquierda a derecha y de arriba a abajo.

El jugador que dice la palabra la escribe en la cinta de carrocero. Con esto, estás reforzando la lectoescritura en niños auditivos (dicen la palabra), visuales (la ven escrita) y kinestésicos (la trazan).

Si algún jugador no sabe escribir o no conoce todas las letras de la palabra, ayúdale tú: puedes escribir la palabra en un folio aparte y que él la copie, o podéis formar juntos la palabra con un alfabeto de madera o magnético o con el alfabeto móvil Montessori y tú la escribes en la cinta de carrocero, etc.

El juego sigue hasta que un jugador adivina la palabra que has pensado. Y será el último trozo de cinta de carrocero que se pega en el cartón.

Ahora volved a jugar varias rondas, procurando que todos los niños que participan hayan pensado una palabra. Jugad todas las veces que queráis pero no tires las tarjetas de cartón porque os van a servir para seguir jugando.

Jugando a crear veo-veo historias

Te propongo una segunda actividad para jugar con las palabras de las tarjetas de cartón. Puedes optar por escoger únicamente las palabras adivinadas (las últimas escritas en cada tarjeta) o todas las palabras que habéis ido diciendo para averiguar la palabra pensada.

Para que sea más fácil jugar, escribe cada palabra de forma separada en una tarjeta. Si tenéis muchas tarjetas, las puedes dividir en grupos para jugar varias veces. O si hay muchos jugadores, repartir un grupo de tarjetas a cada uno. También podéis formar equipos de 2-3 jugadores para esta actividad.

Con cada grupo de tarjetas, colócalas sobre una superficie (la mesa, el suelo) de forma desordenada. El juego consiste en que cada jugador/equipo invente una historia con las palabras de las tarjetas (escritura creativa). Puedes dibujar también la imagen que corresponde a cada palabra para facilitar el juego a los niños de 3 a 5 años.

Por ejemplo, con las siguientes palabras

Palabras e imágenes para crear veo-veo historias

se puede jugar de varias formas:

  • Cada jugador/equipo piensa y escribe su propia historia en la que aparecen esas palabras y, por turnos, la cuenta a los demás (expresión oral).

Para el primer grupo de palabras, por ejemplo:

Estaba sentado en el sofá comiendo una manzana para merendar. En la tele salía un coche y esquivaba un árbol para no chocarse.

Si los niños son pequeños ayúdales tú y creáis un cuento con pictogramas. Tú escribes las frases y ellos pegan en el sitio adecuado las imágenes.

A los chicos mayores puedes proponerles que dibujen la historia como en un cómic, mezclando ilustraciones con textos.

  • Jugáis todos con todos. El primer jugador/equipo dice una frase en la que aparezca la primera palabra; el segundo jugador/equipo, otra frase con la segunda palabra; etc.

Primer jugador/equipo: Estaba sentado en el sofá.

Segundo jugador/equipo: La farola de la calle no se encendió.

Primer jugador/equipo: Mi merienda es una manzana.

Segundo jugador/equipo: El césped estaba mojado porque habían regado.

Etc.

Habéis escrito muchas frases con la que tenéis que escribir la historia. La historia la podéis escribir, dibujar o hacer un cómic como antes.

No hace falta que las frases aparezcan en el orden en el que las habéis dicho y escrito, aunque es lo más natural y es lo que van a hacer los niños. Así
que explícales este dato, que las frases pueden colocarlas en cualquier orden.

Po último, te propongo la tercera actividad para reforzar la expresión oral, la memoria visual, la imaginación y reconocer y cumplir las normas “atípicas” de un juego. Se elige un jugador que se coloca en el centro. El resto de los jugadores eligen una de las tarjetas al azar y la pegan con cinta de carrocero a la espalda de este jugador.

El juego consiste en que el jugador del centro debe adivinar la palabra de su espalda haciendo preguntas a los otros jugadores pero sólo pueden responder “sí” o “no” a las preguntas y con mímica. Lo más fácil para empezar este juego es empezar a preguntar por cosas generales para ir delimitando poco a poco. Por ejemplo:

  • ¿Es una persona? (No)
  • ¿Es una cosa que se come? (No)
  • ¿Es una cosa grande? (con las manos pueden decir lo grande que es)
  • Etc.

¿Qué te parecen las actividades de esta semana? ¿Cuántas más se te ocurren? Cuéntame todo lo que quieras en los comentarios.

 

Diana Lopez Soy Diana López Merinero, madre de dos niños y emprendedora.

Investigo sobre las distintas formas de aprender de cada persona y aplico este conocimiento al área de la educación. Ayudo a las familias que quieren mejorar el rendimiento de sus hijos en el colegio, proporcionando pautas y herramientas para conseguirlo, respetando siempre las características individuales del niño, su desarrollo cognitivo y su ritmo de aprendizaje.

 

Puedes encontrarme en mi página ActividadesMultisensoriales.com, en Facebook, en Twitter, en Google+ y en Pinterest.

Deja Tu Comentario

*

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies