¿Qué nació primero? ¿La etiqueta o la actitud?

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En parques, calles y escuelas … SIEMPRE … escucho etiquetar a los niños.

– Este es muy movido, su hermano sin embargo que tranquilo es –

– Hijo, ¿eres tonto o qué?-

– Ella es la calladita –

– Esta nació despierta –

y una larga lista de etcéteras.

Y  si nos paramos a mirar esos niños, son exactamente como la mamá dice, el movido es movido, el tranquilo es tranquilo, el tonto hace cosas sin sentido, la calladita está callada y sentada al lado de su mamá, la despierta soluciona los problemas de todos …

 

Vendría de decir que nadie les conoce mejor que la madre pero NO estoy de acuerdo.

 

Vamos a ver … ¿Qué nació primero? ¿La etiqueta o la actitud?

 

En PODER DEL DISCURSO MATERNO de Laura Gutman podemos encontrar la clave para desenredar la cadena de etiquetas y actitudes, para desandar el camino hecho … para descubrir a nuestros hijos TAN DIFERENTES de los niños que nosotras creemos, de los niños que nosotras mismas hemos creado con nuestras proprias palabras … con las etiquetas que les hemos puesto.

 

Porque los niños SON en base a lo que su mamá nombra, los niños SON las etiquetas que su mamá les quiere dar.

 

Y ese movido que ahora es sólo un niño será condenado a ser un adulto nervioso y con ansiedad … que justificará diciendo que SIEMPRE fue movido… porque esto era lo que le decía su madre.

Ese tonto, como ya “es” tonto, no se aplicará en la escuela y será un fracaso escolar … eso es : un tonto a los ojos de la sociedad.

Esa calladita siempre lo será y probablemente será victima de violencia de genero por ser como es ella: calladita y sumisa, así como siempre le dijo su mamá.

Y esa que nació despierta? Esa siempre cargará con los problemas de todos … sin tener nadie que se preocupe por los suyos.

 

Puedo parecer dura pero relato la realidad, relato la FUERZA que tiene el discurso materno en nosotras mismas, ya desde pequeñas, para seguir arrastrando con esa etiqueta durante toda nuestra vida.

Yo también fui una niña etiquetada … sí, yo era la que nunca hacía nada bien y vaya si en mi vida he cometido muchos muchos errores, quejándome, llorando … pero siempre protegida por mi etiqueta, siempre amparada por “ser la que no hacía nada bien”.

Mis  errores tenían sentido, mis errores  eran parte de mi ser porque … yo era así …

Así … como lo había dicho mi familia.

 

¿La solución es parar de etiquetar a nuestros hijos? ¿Es pararse a VER quien son en realidad antes de darle un adjetivo?

 

Claro que sí pero esta es sólo una parte de la solución.

 

La mayor parte es VER quien somos NOSOTRAS en realidad, el mayor trabajo es descubrir la etiqueta que nos han dado a nosotras en primer lugar para dejarla  a un lado y DESCUBRIRNOS, tal y como somos.

 

Descubrir que no somos tontas y podemos hacer cosas excepcionales .

Descubrir que no somos calladitas y levantar YA la voz de una vez a las personas que nos quieren someter.

Descubrir que no somos las movidas y ayudarnos con técnicas de relajación para encontrar nuestra paz interior, esa paz que siempre ha estado dentro de nosotras pero que ha sido ahogada en nuestra infancia por la etiqueta que nos han puesto.

 

¿Y luego?

Luego viene lo difícil, viene descubrir quien somos en realidad, más allá del traje que nos han puesto en la infancia …

Luego viene lo fácil porque este camino podemos hacerlo al lado de nuestros hijos.

 

¿Cómo?

En primer lugar PARANDO de etiquetar a los niños para descubrir quien son ellos en realidad.

Según las palabras de Laura Gutman ” En lugar de interpretar cada cosa que hace [los niños] y que no nos gusta, en lugar de encerrarlos en personajes que nos calman porque los tenemos rápidamente ubicados … podremos simplemente nombrar cuidadosamente aquello que les sucede, dándole todo el valor real de eso que les sucede”.

Y así descubriremos que el movido simplemente necesita dormir más horas, que al tonto se le está enseñando de forma automática y no estimulante, la callada tiene mucho dentro pero también mucho miedo de expresarlo, la despierta sólo busca alguien que la ayude ….

Y de paso  descubriremos quien somos nosotras … si seguimos con lo que dice Laura Gutman ” También podemos nombrar con palabras sencillas eso que nos sucede a nosotros, dentro de la totalidad de nuestro complejo universo emocional”.

 

¿Estamos dispuestas a olvidar las etiquetas que nos han dado?

 

¿Estamos dispuestas a cortar la cadena de violencia emocional y parar de etiquetar a nuestros hijos?

 

Si lo estamos … ya estamos a la mitad del camino, ya estamos buscando la solución, no sólo a los problemas de nuestros hijos, sino también a los nuestros.

 

 Analizamos este y otros temas más en profundidad en el Grupo DepurAlma DepurVida

 

Comments

  1. Rossi says:

    Estoy muy de acuerdo con tus palabras. Cuanto daño hacen esas etiquetas y no lo sabemos. Y la parte más complicada para mi, como dejar de hacerlo? Un abrazo

    • Hola Rossi y gracias por tu comentario,
      como dejar de hacerlo es bien difícil porque nos han criado etiquetadas y etiquetando pero es factible y una vez que empezamos … va solo 😉
      Prueba a nombrar el sentimiento en lugar que la etiqueta, por ejemplo, en lugar que – este niño no para, es un movido- ponerse a altura del niño y preguntarle -¿qué te pasa?¿tienes sueño?- probablemente habremos dado con la solución, simplemente ni el mismo niño lo sabía … y esperaba a que fuéramos nosotras a explicarlo, al final, nosotras somos las adultas.
      Un gran abrazo.

  2. Un artículo impresionante!

  3. Gracias guapa!!! 😀
    Un gran abrazo!

  4. Muktaia says:

    Gracias x compartir esta gran ensenhanza..voy a la mitad del camino. Un gran saludo

    • Gracias a ti por comentar Muktaia
      no es un camino fácil … pero allí estamos todas!!! 😀
      Un gran abrazo guapa!!

  5. Virginia says:

    Me he encantado el artículo! A veces es muy difícil no etiquetar, sobretodo cuando estás sobrepasada pero es un esfuerzo que debemos hacer porque las etiquetas quedan grabadas en la personalidad y lo se por experiencia propia.
    Gracias por tus artículos Lily!

    • Gracias a ti Virginia 🙂
      es duro que lo sepa por experiencia propia, es lo mismo que me pasó a mí y no es fácil, sin embargo podemos …. es más debemos hacerlo, para nuestros hijos pero más que nada para nosotras mismas.
      Es verdad que las etiquetas saltan fuera cuando estamos nerviosas, prueba con la relajación, con la meditación, con la música tranquila, de verdad ayudan.
      Si quieres un apoyo más cercano y activo, te espero en mi grupo DepurAlma DepurVida http://madresnaturales.com/spp_elp_sales/grupo-depuralma-depurvida Un abrazo

  6. Marian says:

    Gracias por este artículo Lily, dándole vueltas, cuesta no etiquetar, desde mi punto de vista si describes lo que la persona hace y eso tiene un adjetivo. Por ejemplo, un niño que no para de abrir los armarios y sacar todo lo que hay dentro es una persona curiosa, si a la que oye un ruido y se gira para ver qué es o de dónde viene, también es curioso. Si cada vez que llega a casa se detrás de las cortinas a jugar cómo si fueran una capa, no sé como describirlo, pero no para yendo de un lado a otro. Con lo que me cuesta entender el motivo por el cuál las etiquetas son malas. Evidentemente si siempre le dices lo mismo, lo entiendo, pero si está haciendo una actividad movida es un niño movido, si luego está tranquilamente en brazos de su padre, mira qué tranquilo está… y si cada vez que encuentra el revistero o el armario de la despensa y se pone a vaciarlo, es un niño curioso porque investiga qué hay y le gusta ver cómo cae todo lo que va sacando…
    al final me he extendido más de la cuenta, pero me has hecho reflexionar mucho.
    gracias otra vez!

    • Gracias a ti Marian 🙂 sí, es difícil no etiquetar si nos hemos criado así, sin embargo curioso no es una mala etiqueta, la curiosidad es buena, especialmente en los niños pero también en los mayores 🙂 Hay que pensar en profundidad en el significado de las etiquetas, en como influyen en los niños y si una vez que le damos la etiqueta siguen con la actitud, es decir, se personalizan en la etiqueta que le damos.
      Respeto a la curiosidad de tu hijo … al hecho de que vacíe los revisteros y los armarios … prueba a eliminar esas cosas que están a su altura, a modificar un poco el entorno para que no tengas que pasarte el día recogiendo 😉
      Si quieres más apoyo y tips sobre este tema, te espero en mi grupo DepurAlma DepurVida donde hablamos de este y más temas interesantes de crianza y crecimiento personal. http://madresnaturales.com/spp_elp_sales/grupo-depuralma-depurvida un abrazo

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