¿Por qué sigo postergando lo que es bueno para mí?

Graciela SusanaHoy cuento con la aportación de Graciela Susana de Alimentación Rítmica

El arte de la procrastinación, (considero que hay mujeres que hacemos de esto un arte), del aplazo o la postergación es usualmente muy bien conocido por las mamás.

No me refiero a lo que le pasa al común de la gente. Todos al final de la jornada dejan algo pendiente y apoyan sus cabezas en la almohada pensando que el día debería tener más de 24 horas. Todos hemos sentido alguna vez esa mochila en la espalda de un trabajo que se entrega atrasado, una lista incompleta, llevar tareas a casa o andar a las corridas. Más aún, muchas personas sienten este apremio de forma permanente.

¡Pero las mamás somos casos únicos! Y compartimos este mal a nivel global. Tanto aprendimos a ceder de nosotras a nuestros hijos, a nuestra pareja (y la lista podría seguir: casa, hermanos, padres, amigas, profesión, comunidad, etc), tanto entregamos de nosotras mismas, que llegamos a hacer culto del dejar pasar para después, algo a lo que deberíamos darle prioridad. Hemos aprendido a postergar lo que es bueno para nosotras.

Esta dilación o tardanza se observa en tareas relacionadas con:

  • Aspectos laborales: -:”No voy a tomarme los días de vacaciones que me corresponden porque la situación laboral está muy delicada. Agradezco tener trabajo aún. Mi familia y yo podremos salir de vacaciones el año que viene”
  • Cuestiones personales: -:”Justo ese día es el cumpleaños de fulanito. No importa, cambio el turno con mi ginecólogo para dentro de unos meses. No pasa nada”
  • Temas relacionado con el ocio: -:”Encerrarme en el cine hora y media a ver la última película de Robert Downey Jr… No me vendría nada mal. Pero no puedo.”
  • Y con las relaciones sociales: -:”Un café con una amiga no mataría a nadie y una gana en risas y temas que no estén relacionados con canciones para niños, juguetes y pañales. La semana que viene sin falta.”

Sin embargo, internamente sabemos que nos estamos autoengañando. Sabemos lo que deberíamos hacer primero, porque es bueno para nosotras. Pero aún así concluimos el día con una lista de pendientes para más adelante con excusas perfectamente tejidas.

Posibles estrategias para las que estamos determinadas a romper con este círculo vicioso:

No prometernos a nosotras mismas tareas que no vas a poder cumplir. Invertir tiempo en simplificar cosas, establecer objetivos y prioridades. Pero por sobre todas las cosas, mimarnos.

 

por que postergas lo que bueno para ti

photo credit: dereckesanches via photopin cc

 

¡Claro! Eso que es bueno está ahí, creemos que nos espera, sentimos que podemos tomarlo cuando queremos, pero nunca lo hacemos. Nunca pasamos a la acción.

Mamá, empieza de una vez. Guardar el desgano y la incertidumbre planchaditos en un baúl y da el primer paso.

Y si por casualidad…y solo por casualidad ya ni sabes qué harías si tuvieras tiempo libre. Si tienes la posibilidad de escapar del rol de madre por algunas horas pero te das cuenta que no sabes para donde correr. Si por un momento te has desconectado de lo que te gustaba hacer. Entonces date una vuelta por Alimentación Rítmica, que estamos poniendo en práctica herramientas de reconexión con aquello que te libera. Te espero!

http://alimentacionritmica.com/falta-muy-poco

 

 

 

 

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