Prohibición irrespetuosa

Hoy me encontrado en la situación, muy normal por cierto, de defender de manera respetuosa mis principios de crianza positiva.

 Mi hija corre hacia un amigo para saludarle y le llaman la atención, le impiden dar los buenos días a su amigo con emoción.

 

Además la prohibición llegó de otra madre, no de la madre del amigo de mi hija, una mujer que comparte las ideas de crianza respetuosa.

 

¿Cuál ha sido nuestra reacción?

Simplemente nuestras sonrisas.

 

Mi hija me miró, vio en mis ojos que la prohibición no era respetuosa, yo la animé con una sonrisa a hacer lo que le pedía el corazón y ella recambió mi sonrisa y siguió su camino: corrió para dar la bienvenida a su amigo.

 

La madre ignorada se sintió abrumada y me miró raro pero yo también sonreí a ella y, como si nada hubiera pasado, volví a empezar la conversación que habíamos interrumpido.

 

Porque criar de manera respetuosa es también mantener el respeto alrededor del niño.

 

De poco sirve ser irrespetuosos para defender nuestra idea de crianza respetuosa, sería una paradoja.

 

Se enseña con los actos y no con palabras fuertes.

 

Se enseña mostrando nuestra sonrisa verdadera y la conexión especial con nuestros hijos como prueba.

 

¿Y tú? ¿Cómo te enfrentas a este tipo de situaciones?

 

Me gustaria de veras compartir contigo tus ideas y reacciones frente a las pequeñas dificultades de cada día.

Comments

  1. Qué difícil es sonreír y no decirle cuatro cosas a esa madre entrometida… Pero tienes toda la razón, le diste una gran lección a tu hija y a esa madre también y todo con respeto y con el poder de una sonrisa, me encanta 🙂

    El otro día me pasó que una amiga le decía a mi hijo cada vez que iba a coger algo del suelo “no, caca” y yo lo dejaba y le decía “no es caca, es una piedra”, “no es caca es…” mi amiga no dijo nada pero espero que lo reflexionara, yo no tengo que enseñarle a ella qué decir y qué no decir pero si quiero enseñar a mi hijo que todos los adultos no tienen la razón.

    Besitos

    • Hola Mar y gracias por pasarte por aquí.
      Me gustó mucho la última frase : quiero enseñar a mi hijo que no todos los adultos tienen razón .
      Los niños entienden y reacionan de consecuencia, si alguine no tiene respeto con ellos, ellos acabarán no teniendo respeto hacia esa persona.
      También me gustó tu experiencia … uff con las manías de decir caca y no explicar que es, parece que a algunos le da fatiga explicar claramente al niño que es eso que quiere coger y que pasa si lo coge.
      Muy buena reacción la tuya 🙂 : tú sigue con tu idea de crianza y verás que despacio los demás se darán cuenta.
      Besos a ti … y a tus pequeños.

  2. A mi ayer, me pasó algo muy similar. Y tuve que contenerme mucho para no poner mala cara, la verdad, pero lo conseguí! Ibamos camino de la playa y mi hija Lucía de 3 años estaba contentísima y ansiosa por llegar, desde hace un par de meses le encanta subir y bajar ella sola del autobús, ha de sortear una altura de unos 20 cm. pero lo hace de manera ágil y yo siempre estoy detrás de ella por si me necesita. Nos disponíamos a bajar del autobus y Lucía se adelantó unos pasos y se disponía a bajar tan alegremente, cuando de repente una mujer la coje del brazo fuertemente y la sujeta sin dejarla mover, yo estaba detrás de Lucía y durante las primeras décimas de segundo me asusté, despúes la miré con estupor y me dijo con tono ofendida: ” Es que te la estoy aguantando!” en eses momento solo pude decirle: “ELLA BAJA SOLA”, esbocé una muy leve sonrisa, que no pudo ser sincera porque tuve que consolar a mi hija que al verse agarrada de repente por una mujer que no conocía había arrancado a llorar y estaba asustada! a Lucía le pregunté si estaba bien, la abracé y simplemente le dije: “Esa señora no sabía que tú sabes bajarte sola”. No dije nada más. Tuve que interiorizar en ese momento mis sentimientos de susto y cierta rabia ante esa actitud, pero luego pensé en que esa mujer a su manera quiso ayudar aunque no muy aceradamente. Hubiese agradecido, que en caso de temer por si mi hija caía, me preguntase “se baja sola?” o “vas con ella?”. Lo que más me preocupa realmente es que en muchas ocasiones los adultos transmiten sus propios miedos a los niños y “clasifican” como peligrosas acciones que a muchos niños les parecen divertidas y que pueden realizar perfectamente con las medidas de seguridad adecuadas. Yo siempre prefiero decir a un niño “mira de cojerte bien y si crees que puedes hacerlo adelante”, miro de evitar siempre la odiosa frase “Te vas a caer…” porque seguro que en más de una ocasión un niño que oye esa frase termina por caer, por que lo hemos desequilibrado y hemos invalidado su seguridad. Creo que es un trabajo de todos respetar a los niños y “acompañar” a otros adultos a tener una visión más respetuosa de ellos, aunque a veces sea una tarea algo áspera!!

    • Gracias por tu testimonio Gema.
      Estas situaciones se repiten cada día y tu reacción fue muy buena, pienso que la señora reflexionó sobre lo que le dijiste y probablemente la próxima vez pregunte si la niña sabe bajar sola.
      Estoy de acuerdo contigo, la frase “te vas a caer” mina la seguridad de los niños, les hace dudar de ellos mismo … y al final se caen de verdad.
      Y sí, es más difícil explicar a los adultos a respetar a los niños que crecer los niños de manera respetuosa.

      Un beso a tu pequeña.

      Lily

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