¿Y si pego a mi hijo?

¡Es un maltrato! Así de claro y de duro.

 

Pero … y no hay uno, sino muchos muchos peros ….

 

Pienso que las madres que pegan a sus hijos son más, muuuuchas más de las que pensamos.

 

Lo que pasa es que de esto no se habla porque TODOS sabemos que es maltrato.

 

Se habla y se pide consejo de lactancia, de sueño, de comida, de pañales … de miles de cosas pero las consultas respeto a los golpes no se ven

 

¿No existen?

 

Ya me gustaría a mí, pero lamentablemente no es así.

 

Lo que pasa es que las madres que se atreven a pedir un consejo respeto a este tema son agredidas por las demás que le repiten que es maltrato.

 

Y sobre esto estamos MUY de acuerdo pero esa mamá NECESITA ayuda.

 

Y este niño, claro está, pero si no ayudamos a la madre, no vamos a ayudar al niño.

 

En caso muy graves, se puede llegar al alejamiento legal entre madre y hijo, pero …¿y en el día a día, las madres normales,? ¿Pensamos en los cachetes en las manos porque´no coja cosas? ¿en los cachetes en el culo si no come? Esto no es causa de alejamiento legal pero sí es maltrato.

 

Debemos entonces RE-EDUCAR a esta madre, pero no gritándole que lo que hace es maltrato, de esta manera sólo se alejará de nosotras.

 

En el libro El poder del discurso materno Laura Gutman habla de un caso de una madre que fue criada a golpes y que ahora pedía ayuda porqué, al final, confiesa, había pegado repetidas veces a su bebé de 5 meses.

 

Laura habla de la entereza que debe tener quien escucha esta confesión para dar una ayuda real. 

 

Por qué quien quiere ayudar, no debe solo decir : esto no se hace.

 

Justamente es bajo estos principios que queremos educar a nuestros hijos ¿no?, es explicando a nuestros hijos las cosas y no imponiéndole unos principios.

 

Con estas madres debemos hacer igual: dejar a un lado nuestro lado leona que grita – esto no se hace- para abrirnos a la comprensión, a PORQUÉ están haciendo esto.

 

Pero no sólo hay madres leonas , también hay madres más comprensivas que animan a la mamá a ir a un psicólogo.

 

Bueno, no sé como lo veis vosotras, pero yo no tengo un buen concepto de algunos psicólogos.

Me veo un señor con barba allí sentado, mirándome como si yo fuera una rana, contando mis problemas, y después de mí, tiene otro paciente (rana) con otros problemas, y luego otro y otro.

 

Con mucho mucho placer conozco algunas psicólogas, muy pocas, que realmente siguen la idea que tengo yo de psicóloga.

 

Psicóloga ( que tampoco hace falta que sea psicóloga de universidad, y en este caso se llama terapeuta, pero para mí es lo mismo) : una mujer

  • que escucha
  • que quiere ayudarte
  • que no se para en los problemas actuales sino que excavar hondo
  • que no se asusta ni se indigna de las confesiones
  • que no se deja llevar por el placer de escuchar la comidilla sino que lleva a la persona que pide ayuda a la compresión real
  • que no dice -tienes que hacer ESTO- sino – sabiendo lo que has comprendido ¿qué tienes que hacer?-

     

 

ESTA es la ayuda real que necesitan las madres .

 

 

  

 

Analizamos este y otros temas más en profundidad en el Grupo DepurAlma DepurVida

 

 

Comments

  1. Hola Lily!
    Antes de nada quería decirte que sigo tus andanzas blogueras desde hace un tiempito y que, en general, comparto contigo muchas de las cosas que publicas. Sin embargo, en este post me he sentido en desacuerdo y queria explicarte la razón.

    Yo soy psicóloga y quería matizar que para serlo y tener el título oficial que te permita ejercer como tal es necesario estudiar la carrera de Psicologia y si, después, quieres ejercer como psicoterapeuta es necesario formarse en tal disciplina específica. Ni todos los psicoterapeutas son psicólogos ni todos los psicólogos son psicoterapeutas.

    En cualquier caso, una psicológa, en su formación, recibe (o deberia recibir) formación y apoyo para desarrollar la empatía, la escucha activa, la capacidad de permanecer al lado de su paciente o cliente sin juzgar ni condenar, …sin eso ningun conocimiento del funcionamiento mental y emocional del ser humano vale para nada. Es indiscutible que dentro de mi gremio hay profesionales que necesitarían un “reciclado” y una puesta a punto.

    Por otro lado están los y las terapeutas. Son personas que no han hecho la carrera de psicología pero han recibido formación en psicoterapia. Este es un tema muy controvertido en mi profesión, puesto que hay sectores que defienden que estas personas podrían ejercer como psicólogos y sectores que opinan que no. En cualquier caso, deben abstenerse de tratar a personas con problemáticas importantes.

    y, por último están esas personas estupendas que saben escuchar y apoyar, que no juzgan, que regalan cariño como quién da caramelos. Nos acompañan en momentos difíciles, son nuestras amigas y compañeras de vida, pero no pueden tratar conflictos emocionales, ni sintomatología psicológica. ¡Aunque sin duda son figuras imprescindibles en nuestra vida! Son necesarias para acompañarnos en este camino, a veces dificil, de la vida.

    Y en cuanto a lo del señor que atiende a una rana tras otra…puff…lily, cada persona que atendemos es especial y única, requiere su tiempo y su atención. No se hace psicoterapia en serie, como quién fabrica coches. Tengo que reconocerte que me he sentido un poco dolida. Cada una de las personas que vienen a consulta tiene su propio brillo, su propio ritmo y sus propias lágrimas. Y cada una tiene su propio espacio en consulta.

    Quería aprovechar para mandarte un abrazo y darte a enhorabuena por tu blog.

    • Hola Nuria, gracias por tu comentario. 🙂
      Claramente no quería ofender a los profesionales que, como tú, hacen un buen trabajo.
      Ya eres otra de las psicólogas que conozco que trabaja con consciencia 😀 , me da mucho placer que estés y que atiendas con corazón a las personas que piden tu ayuda.
      Pero, como bien has dicho, hay profesionales que no hacen bien su trabajo, de hecho he conocido a más de uno, y a muchos estudiantes de psicología que la piensan como te he dicho en el post y realmente me duele porqué veo que muchas personas salen de estas consultas peor que antes.
      Como en todos los trabajos, hay personas que lo hacen porque le gusta y otras que lo hacen sólo por el dinero, realmente en la psicología no debería existir esto.

      Gracias por aclararme lo de la diferencia entre psicóloga y terapeuta, realmente me faltaba este dato : gracias.

      Estoy feliz que te guste mi blog, yo no soy ni psicóloga, ni terapeuta … espero ser una de las personas que escucha con cariño 😉

      Abrazos fuertes y una vez más perdón si te has sentido dolida, las críticas no iban para los psicólogos que han bien su trabajo y tú eres una ellas: gracias por estar al lado de estas personas que tanto lo necesitan 🙂

  2. Muchas gracias por tu respuesta Lily!

    Como bien dices, hay “profesionales” que dan susto y, por desgracia es así en cualquier gremio. Y te puedo asegurar que, a veces, desanima. Pero ahi seguimos los demás, peleando por hacerlo bein.

    Con tu blog demuestras que, desde luego, eres de las que acompañan en los momentos complicados!

    un abrazo y gracias de nuevo

    • Gracias a ti por tomarte la molestia de leer mi respuesta y por entender que mis dudas no son para “todos” los psicólogos sino sólo por lo que toman su trabajo a la ligera o lo hacen sólo por dinero.

      Y, sigue, por favor, sigue con tu trabajo de corazón y no te dejes desanimar por los que no sienten su trabajo.
      La psicología es una rama tan importante y esencial, realmente las personas necesitan profesionales como tú.

      Un abrazo … estoy feliz de tenerte entre mis amigas 😀

  3. Muchas gracias de corazón Lily!

    un abrazo enorme

  4. Interesante, muy interesante…
    Yo no sabría qué decir sobre los cachetes, golpes y hasta señores bofetones que he visto a mi alrededor…

    Reconozco que una vez, siendo bastante más pequeñas mis dos grandes amores, con un nivel de ansiedad tremendo (no es una excusa, porque estuvo mal igualmente) les di en una noche difícil y peleona un par de azotes (no sé a quien le dolió más si a ellas o a mi; y digo que no lo sé porque no lo sé, a mi me dolió enormemente no haber sabido contener algo que separa, que enfría, que rompe una relación de amor, algo que me hizo sentir peor que nunca conmigo misma pero sé que ellas no sabían -afortunadamente- qué era eso, a qué venía, por qué yo les hacía algo así… aún lo recuerdan!!).

    Sé entonces que, a veces, si estamos desbordados, actuamos no solo como no debemos, sino como no queremos… pero también sé que en nuestra mano está el continuar por un camino o por otro, el pedir y/o aceptar ayuda para reconducir, para construir…

    Mi experiencia con lo que he visto alrededor; una vecina abofeteando (públicamente) a su hijo en la piscina por poner el ejemplo que más me ha impactado… Creo que hay miedo en los que compartimos como “espectadores” ese panorama… Miedo a ser partícipe, de alguna manera, de algo tan feo. Rechazo, pudor… No sabría describir… Pero sé que de todas los maltratos que he presenciado hacia hijos, he visto algunos en los que las madres se han sentido mal, otros en los que las madres lo han vivido de una forma súper natural (esto me hacía juzgar…)… No sé, me gustaría preguntarte qué podemos hacer cuando esa persona no acepta ayuda porque realmente piensa que no hay un problema y que no la necesita…

    Y también preguntar qué hacer cuando creemos que esa persona no aceptaría esa ayuda porque no nos atrevemos a “meternos” en algo tan delicado… Siendo realista, creo que la mayoría tendemos a juzgar e incluso a sentenciar a esas madres… Y esa, desde luego, no es la solución, en absoluto!!

    • Querida Sonia, me preguntas que podemos hacer para ayudar a esas madres …y no es fácil contestarte.
      Como bien dices hay muchas mamás que no piensan de necesitar esa ayuda, que ven bien la educación a golpes … pienso que para estas hay poco que hacer, ellas ya tienen su idea y por cuanto sea triste, para el niño y también para la mamá, nosotras tenemos poco que hacer si esa madre en primer lugar no se consciencia.
      Pero creo que cada vez son menos las madres que pegan sin remordimiento, las que siguen con la educación que han recibido pero que se dan cuenta que no va … sin embargo no tienen otro punto de referencia para hacerlo de otra forma o no se pueden controlar, estas necesitan un seguimiento largo, una persona al lado no sólo que la informe sino que no la juzgue si un día ha vuelto a pegar, que la anime a hacer diferente, que la ayude de forma real a descubrirse a si misma .
      Un abrazo grande

  5. Hola Lily!! Yo haría dos diferencias:

    El de las madres (y padres) que piensan que un cachete a tiempo no hace daño y los utilizan porque realmente piensan que es un método más de crianza (aunque nosotras le llamaríamos adiestramiento).

    El de las madres (y padres) que han sido criados y educados desde la disciplina del miedo, que tienen una niña interior seriamente herida y que cuando el estrés diario les vence, les sale el ogro que llevan dentro. Luego se sienten tremendamente culpables porque ellos en principio no querrían ese tipo de crianza para sus hijos, pero, como se suele decir, la cabra tira al monte.

    En ambos casos el abordaje sería muy diferente. En el segundo caso creo que habría que ayudar, como tú decías en tu estupendo artículo, a desculpabilizar a esa madre, ayudarle a sanar su niña interior, enseñarle a bajar su nivel de estrés y a buscar ayuda real en el día a día. Y darle apoyo y herramientas para modificar su conducta actual por otra que le haga sentirse satisfecha y orgullosa de sí misma como mamá.

    Estoy de acuerdo también con Nuria: una cosa son las amigas en las que apoyarnos en un momento dado y otra muy distinta un profesional preparado (no sólo teórica sino emocionalmente) con recursos y herramientas para ayudarle a recorrer un camino las más de las veces dolorosos. Porque para sanar el presente en muchos casos será necesario sanar también el pasado.

    Mil besos!!
    Mónica

  6. Hola Monica y gracias por comentar este post.
    Estoy de acuerdo con tu opinión, hay 2 clases de madres diferentes, las que ven los cachetes como método educativo y las que pegan pero se arrepienten … en todo caso ambas vienen de una infancia violenta, sólo que las primeras no hacen nada para cambiar el patrón de educación negativa y las segundas por lo menos se dan cuenta que no es eso lo que quieren por sus hijos, simplemente no se pueden controlar.
    En ambos casos habría que sanar el pasado de esas madres, lo que pasa es que las segundas se dan cuenta que necesitan una ayuda y las primeras no ven un problema de lo que están haciendo a sus hijos, perpetuando así la cadena de violencia.
    Afortunadamente veo un despertar de conciencia en las mamás, siempre más madres se dan cuenta que el castigo físico es maltrato y eligen cambiar y crecer por el bien de sus hijos … y de ellas mismas.
    Claramente es un proceso lento pero imparable … espero vivamente que en unos años los malos tratos a los niños se ven como algo del pasado.
    Un abrazo grande y gracias por compartir con nosotras tu punto de vista

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